Este año la película Te doy mis ojos, de Iciar Bollaín, popularizó uno de los recursos en la lucha contra la violencia de género que, desde hace cuatro años, funciona en Aragón y que da asistencia psicológica al maltratador. Se trata del Servicio Espacio, puesto en marcha en 1999 para prestar atención psicológica al agresor, al que han acudido 16 personas, con lo que en total son 87 desde su nacimiento. "Muchos de los participantes logran superar sus conductas violentas porque en las sesiones se ayuda a potenciar el autocontrol", apuntó la directora del Instituto Aragonés de la Mujer, Elena Allué, que cifró el índice de maltratadores recuperados en el 50% de los tratados por en este recurso. "Esta iniciativa persigue un claro objetivo: asegurar el bienestar psicológico de la víctima de malos tratos", aclaró por su parte Ana de Salas, "que muchas veces sigue atrapada por el miedo" incluso años después de haberse separado de su maltratador. La consejera recalcó asimismo la necesidad de proteger a los niños, que también "son víctimas de una situación que les puede marcar" y recordó que muchos agresores provienen de familias donde ha habido malos tratos.