El descarrilamiento de un convoy de mercancías en terrenos de la estación de Teruel obligó ayer a cortar la línea ferroviaria entre Teruel y Valencia durante casi seis horas. El accidente, en el que no hubo heridos, se produjo a las siete y cuarto de la mañana en un cambio de agujas. La máquina tractora del tren siguió por la vía general y los vagones por otra, quedando uno de ellos, el más cercano a la cabecera, entre dos líneas y fuera de las vías.

La circulación de ferrocarriles se restableció a las 12.50 horas y como resultado se vieron afectados tres trenes de viajeros, uno con salida desde Teruel en dirección a Valencia, otro que desde Zaragoza debía continuar hasta Valencia y el que salió por la mañana de la capital levantina en dirección a Zaragoza. Los pasajeros de estos trenes fueron trasladados en autobús desde Teruel hasta Sarrión y desde esta localidad hasta la capital turolense para reanudar sus viajes.

En principio estaba previsto que llegara desde Valencia un tren especial con una grúa para poder encarrilar el vagón cargado con klinkler --un material utilizado en la industria cementera-- que interrumpía el tráfico, pero los trabajadores del ADIF consiguieron hacerlo con la máquina tractora y equipos propios. Una inspección técnica verificó que las vías no habían sufrido daños. ADIF continúa investigando.

La plataforma ciudadana Teruel Existe ha convocado un acto de protesta para el domingo 15 de octubre, a las cinco y media de la tarde en las inmediaciones de la estación de Renfe en Teruel, por la "lamentable situación que atraviesa todo lo referente al ferrocarril" en la provincia. Según la plataforma, el accidente es el cuarto que tiene lugar en la línea en los últimos siete días.