Teruel El deplorable estado de conservación de la terminal ferroviaria de Teruel consta en una secuencia fotográfica con textos que circula por internet. Una de las vías que se mantienen en explotación (foto 1) está tomada por la vegetación. La plataforma del ferrocarril (2) debería tener una capa de piedras --balasto-- para hacer de colchón a las vías, pero la tierra ha ocupado su lugar. Hasta el cartel que da nombre a la terminal está degradado (3). Las vías no mienten y muestran a cualquier persona que se fije un poco su fecha de fabricación: 1896 (4). En otra parte del entorno de la terminal se aprecia cómo las piedras han tomado los carriles (5). La degradación de las instalaciones es evidente y se puede apreciar junto a un cambio de agujas (6). Precisamente, el descarrilamiento de ayer se produjo en uno de estos mecanismos.