-- ¿Han variado la promesa electoral de reabrir el Canfranc?

-- En absoluto. El Canfranc es tema de debate en todos los encuentros que mantenemos con el Gobierno francés. Nuestra apuesta por el Canfranc se ve en la inversión realizada y la prevista hasta el 2007, que es de 86,8 millones de euros. Es decir, apostamos por la recuperación de la línea y por que esté en consonancia con la política de modernización que estamos llevando a cabo en el resto del Estado.

-- ¿Qué quiere decir?

-- Teniendo en cuenta la influencia de la travesía central en el conjunto del proyecto, hemos hecho un doble planteamiento. Por un lado, vamos a licitar el próximo año la renovación integral entre Caldearenas y Jaca, con una vía compatible con el ancho internacional. Y por otro, iniciaremos los estudios del tramo Huesca-Caldearenas para ver si hay una alternativa mejor.-- ¿Y cómo se plantean el resto del trazado?

-- En principio, queremos llegar hasta Jaca. Y el resto, lo hemos dejado a expensas de las conversaciones que vamos a iniciar en las próximas semanas con Francia, en las que se tratará el futuro de este corredor transpirenaico. En función de estas conversaciones, sabremos qué podemos hacer en el tramo Jaca-Canfranc. No obstante, ya está prevista la primera fase de mejora de la estación y la remodelación de la playa de vías; y hay previsión financiera para una segunda fase de actuaciones en la que se contempla la reapertura del túnel.-- ¿Qué impide actuar sobre toda la línea?

-- Todas las renovaciones que se están haciendo en España implican modernizar el servicio, reducir tiempos, mejorar la estabilidad del propio tren, suavizar pendientes y curvas. Hay dudas respecto al trazado definitivo; por eso la renovación integral solo afecta a tramos que, con seguridad, no van a cambiar sustancialmente. -- Pero Canfranc y la travesía central ferroviaria son dos proyectos distintos.

-- En el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) ya se incluye una línea central por los Pirineos que parta de Zaragoza y Huesca. Y queremos que sea compatible con la renovación de la línea del Canfranc. Espero que las conversaciones con Francia sobre el trazado se definan a finales del 2007 o principios del 2008.-- Hay quien piensa que la promesa de una travesía central sirve para excusar otros incumplimientos políticos.

-- Lamento que se tenga esa sensación, porque el interés que mostramos en todas las conversaciones con Francia es síntoma de que consideramos la travesía necesaria para toda España. No es ninguna utopía y trabajamos en la tesis de que se realice. Pero, como toda obra pública internacional, los trámites administrativos son lentos e ineludibles. Aunque nuestro objetivo es ejecutarla en el plazo del 2015.-- ¿Qué interés puede tener Francia para mantener sus reticencias?

-- Siempre nos ha planteado como suficientes las conexiones actuales. Sin embargo, se va demostrando que los datos que manejamos en España son fiables y que resulta necesario trabajar en la mejora de las comunicaciones con este país. Aunque no lo dicen claro, comienzan a darles credibilidad. Yo no veo intereses ocultos. De hecho, las buenas relaciones diplomáticas nos permiten trabajar con absoluta lealtad y conforme a un programa de trabajo que hasta ahora no existía. -- Siempre fallan los franceses.

-- Sus trámites burocráticos son mucho más lentos. Tienen debates públicos y hacen conferencias por todo el país. Pero permítame que no me meta en la forma de gestionar un Estado soberano.

-- Se han anunciado enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado del 2007 para ampliar partidas en Aragón. ¿Qué actuaciones ve enmendables?

-- La inversión del Ministerio de Fomento en Aragón se acerca a los 500 millones de euros. Esta dotación se adecua a las posibilidades reales de ejecución de los proyectos que podremos realizar sin ningún problema. Cualquier incremento presupuestario tendrá que ser estudiado.

-- ¿Trabajaría mejor con una asignación fija en los PGE para Aragón o con informes vinculantes de la DGA para la ubicación de infraestructuras?

-- Las actuaciones que hay que hacer en materia de Infraestructuras en Aragón ya están previstas y llevan el ritmo de ejecución que técnicamente pueden llevar. La asignación presupuestaria para la comunidad es muy favorable, por encima del peso de la población aragonesa sobre el total de España y también de su contribución al PIB.

-- ¿Son justas las expectativas que se crean cuando llega un aragonés a un puesto como el suyo?

-- Contra eso es difícil luchar. Yo soy secretario de Estado para toda España. Entiendo que la gente piense que todo lo que haga por Aragón es poco, por mucho que haga. Lo pensé al aceptar el cargo y no me molesta. Pero cuando mis sucesores inauguren obras que yo he empezado, se darán cuenta de que los pasos que he dado han sido imprescindibles. Mire, cuando digo fuera de Aragón que a Huesca llega la Alta Velocidad, la gente me mira sorprendida y con una cierta envidia.

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