"Ahora me encuentro bien", comentó ayer el diestro Domingo López Chaves a EL PERIÓDICO mientras se recupera, en la habitación 405 de la clínica Quirón, de la cornada sufrida el sábado.

El espada salmantino recuerda perfectamente como llegó la cornada: "El toro era muy pronto y se venía desde lejos, así que yo me puse en el sitio y se me llevó por delante. Pero tenía que estar allí. No me dio la cornada a la primera, sino que fue después".