La última crisis de Gobierno de la DGA conllevó la sustitución de Ana de Salas por Miguel Ferrer, ambos del PAR, al frente del Departamento de Asuntos Sociales y la creación en este de una Dirección General de Dependencia que, en la práctica, ve la luz sin apenas margen de maniobra política. Quedó en manos de Teresa Perales, cuya renuncia al escaño posibilitó que De Salas recibiera el acta de diputada en las Cortes.

La poca maniobrabilidad de un servicio estrella

El proyecto de Presupuestos de la DGA deja en la práctica sin apenas margen de maniobra política a la Dirección General de Dependencia. Tiene consignadas partidas por 1.598.555,47 euros, aunque la mayor parte de esos fondos están asignados de antemano: 754.055,47 para Personal y 522.500 para Gastos en Bienes Corrientes y Servicios. Otros 200.000 están destinados a Transferencias Corrientes a familias e instituciones sin ánimo de lucro. Y, de los 122.000 de Inversiones, solo dejan espacio para la creatividad administrativa los 50.000 de Transferencias de Capital. De los 72.000 restantes, 40.000 son para muebles, 12.000 para una fotocopiadora y un equipo de proyección y 20.000 para hacer accesible la sede del departamento.

Más de 500 dependientes para cada tasador

Cada tasador de situaciones de dependencia deberá asumir el año que viene una media de 5.500 expedientes, según recoge el proyecto de Presupuestos de la DGA. El documento contempla la existencia de 60 empleados para efectuar 25.000 valoraciones corrientes y 8.000 procedentes de los grandes dependientes, es decir, las personas con mayores problemas para desarrollar su vida diaria sin asistencia. Estas serán las primeras en recibir ayudas. Será a partir de principios del año que viene si la tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados y el Senado no modifica ese aspecto del proyecto de Ley de Dependencia. La dirección general tiene previstas tres grandes líneas de trabajo en las que participarán algunas entidades sociales.

Las tres líneas básicas de actuación

La Dirección General de Atención a la Dependencia prevé desarrollar el año que viene tres líneas de trabajo: el Programa de Valoración de la Dependencia, el Plan de Prevención de situaciones de ese tipo y la Promoción de Programas de Autonomía Personal. El catálogo de actuaciones incluye crear un Centro de Recursos y Documentación Virtual para las Personas en Situación de Dependencia, así como desarrollar un plan de formación --incluirá jornadas, cursos y coloquios-- dirigido a las familias y a los cuidadores. También prevé "promover acciones de envejecimiento saludable y activo" y establecer "programas de atención individual" para los dependientes.

El sexto objetivo del IASS para el ejercicio del 2007

El presupuesto del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) señala en el sexto lugar de sus objetivos "implantar el Plan de Acción a Favor de Personas en Situación de Dependencia", del que señala que creará 21 puestos de trabajo y beneficiará a 5.000 personas. Su desarrollo prevé cuatro líneas de trabajo. Son, además de diseñar e implantar los equipos profesionales, la promoción de programas de atención integral a la dependencia, el "establecimiento de un programa eficaz de servicios y prestaciones económicas" y, por último, fomentar y desarrollar centros especializados en las tareas de este ámbito. Los cinco objetivos que anteceden al de la dependencia son, por este orden, elevar el nivel de los servicios que presta el IASS, "potenciar el bienestar global" de sus beneficiarios", "asegurar la prestación social de los aragoneses más desfavorecidos", impulsar la atención especializada de determinados colectivos y fomentar iniciativas innovadoras en inserción social.

Algo más de 13 millones de gasto extraordinario

El proyecto de Ley de Dependencia reconoce como servicios esenciales para las personas "que requieren apoyo para desarrollar las actividades esenciales de la vida diaria y ejercer plenamente sus derechos de ciudadanía", la teleasistencia, la ayuda a domicilio, los centros de día y de noche y las residencias especializadas. Deben ser cubiertos por la Administración, lo mismo que los centros ocupacionales. El presupuesto del IASS incluye 5,69 millones para financiar plazas en residencias y centros ocupacionales, 1,35 para teleasistencia y ayuda domiciliaria y 1,5 para contratar los servicios de evaluación de la dependencia. A esas cifras se suman otros 4.736.817 euros destinadoas a "ampliar y reformar la Red de Centros" de la comunidad. Los responsables del IASS irán distribuyendo esos 13,2 millones de euros entre los diferentes servicios conforme vaya transcurriendo el año y se vayan conociemdo las necesidades reales generadas por la ley.