El Ayuntamiento de Zaragoza comprará 82 millones de euros de deuda el año próximo para hacer frente al esfuerzo de inversión y de servicios que demanda la Expo. El proyecto de presupuesto municipal para el 2007 prevé un empujón de 65 millones de euros extra sobre el 2006, que se pagarán con más créditos bancarios y con el aumento de ingresos procedente de los impuestos, aunque la coalición PSOE-CHA asegura que solo subirán un 4%. La inversión tendrá 11 millones de propina, un 6,7% más.

En el programa presentado ayer, los capítulos de personal y de gasto corriente siguen la escalada de los últimos años y crecen un 10% cada uno, pero el delegado de Economía del consistorio, Francisco Catalá, defendió la necesidad de asignar más dinero en estos frentes para ampliar los servicios. En total, el ayuntamiento manejará 732 millones de euros en el 2007, de los que 180 se reservan a la inversión.

LA ´HIPOTECA´ BANCARIA El perfil del nuevo presupuesto municipal diseñado por el gobierno PSOE-CHA abandona la doctrina de contención de la deuda y del gasto que defendió al inicio de la legislatura el anterior responsable de Hacienda, Alberto Lafuente. Catalá, su sucesor, reconoció que este proyecto, el segundo que firma como delegado de Economía, se salta de nuevo el principio de estabilidad presupuestaria y engordará la hipoteca bancaria del consistorio hasta llegar a los 560 millones.

Sin embargo, justificó la necesidad de recurrir a nuevos créditos porque el reto de la Expo requiere dinero y el equipo de gobierno quiere cumplir su promesa: que los efectos beneficiosos de la muestra se noten en la calidad de vida de todos los barrios. "O nos metemos en 82 millones de deuda, o no se puede hacer todo", advirtió.

Además, recordó, el sistema de devolución a largo plazo adoptado por el ayuntamiento hace que la carga de amortización e intereses sea perfectamente asumible para la capacidad financiera del municipio. En el 2007 se pedirán préstamos por 82,5 millones de euros, frente a los 54 millones que se solicitan este año. En cuanto a la amortización, es mínima. Se fija en 12,2 millones de euros el año que viene, más 25 millones de intereses.

Catalá señaló que la situación de excepcionalidad financiera que provoca la Expo comenzó en los presupuestos del 2006, sigue en los del 2007 y se prolongará aún en el 2008.

Apuntó también la fórmula para ir retomando la normalidad en las cuentas a partir del 2009. "Con reducir la inversión en los años siguientes, dejándola en cien millones de euros, será suficiente. Son tres años de esfuerzo, pero pasada la Expo, dejaremos esta ciudad en muy buenas condiciones", aseguró.

De los 667 millones del presupuesto del 2006 a los 732 del 2007 van 65 millones, y el incremento de la deuda no resulta suficiente para cubrir este crecimiento extra. El resto, explicó Catalá, sale de los impuestos, que tras la sacudida sufrida desde el 2004 se tranquilizan en el 2007 con un incremento del 4%.

Aún así, el ayuntamiento prevé cobrar el año próximo 21 millones de euros más en tributos. Y según el responsable de Economía, será posible porque Zaragoza "es una ciudad dinámica, está llena de grúas, y la base aumenta". Es decir, que hay más ciudadanos que pagan impuestos, más pisos, más coches y más obras por las que recaudar.

Según las previsiones de Catalá, el Impuesto de Bienes Inmuebles y el de obras y construcciones (ICIO) son los que aportarán dinero de más.

Pese a que el aumento de la inversión es mucho menor en cantidad y en porcentaje que lo que crecen el gasto corriente y el de personal, el edil socialista se mostró satisfecho con el proyecto presupuestario y calificó de "espectacular" el crecimiento de capítulo de nuevas obras.

Sumando el importe del Plan de Barrios --un programa que se financia fuera del presupuesto con la venta de suelo edificable--, los 180 millones de la inversión oficial se van a 218 millones. Estas obras en los distritos, defendió, "no son humo, algunas se están ejecutando y otras están en licitación".

En la lectura política de las cuentas, Catalá quiso adelantarse a las críticas y aseguró que el carácter expansivo del proyecto "no es electoral, sino que es un presupuesto Expo. El año que viene habrán pasado las elecciones y habrá que seguir con el esfuerzo económico, porque la muestra lo requiere".

De todo el volumen inversor del 2007, lo que corresponde a las obras de acompañamiento de la Expo son 35,4 millones. esta cantidad se gastará en obras directas y en las que hace por encargo Expoagua.