El director general de Biodiversidad, José Luis Herranz, anunció ayer la creación de una estrategia nacional para controlar la especies exóticas que habitan en el país y mitigar los daños que causan. Dentro de esta estrategia se incluirá el estudio que actualmente se realiza sobre el mejillón cebra. Herranz recordó que estos animales y plantas introducidas son responsables de la desaparición, en los últimos cinco siglos, del 40% de las especies autóctonas. Y que, tras la pérdida del hábitat, son la segunda amenaza para la conservación de la biodiversidad. Por ello pidió a los ciudadanos una mayor concienciación sobre este problema. Un estudio reciente del jefe de Biodiversidad del Gobierno de Aragón, Manuel Alcántara, revela que, por ejemplo, el número de especies invasoras ya naturalizadas suponen casi el 47% de los peces que viven en los ríos y lagos de la comunidad aragonesa. Es decir, de las 32 que se conocen, 15 han sido introducidas a lo largo de diferentes épocas, sobre todo para la pesca. En los reptiles, destaca el galápago de Florida, cuya población se ha extendido por todo el valle del Ebro, y la tortuga de tierra. También aparece el cangrejo rojo americano, que ha hecho desaparecer al autóctono, o la cotorra gris argentina, que ha colonizado el parque Tío Jorge.