Zaragoza roza el colapso total en horas punta, por lo que se deben adoptar medidas para limitar el uso del vehículo privado. Esta es la seria advertencia lanzada ayer por el jefe del servicio municipal de Movilidad Urbana, Antonio Ramos, quien subrayó que las principales calles de la ciudad soportan decenas de miles de coches que copan el 90% de su capacidad máxima desde años, lo que se ha agravado con el cúmulo de obras que padece el casco urbano en los últimos tiempos.

Ramos realizó esta preocupante radiografía del tráfico en unas jornadas sobre movilidad organizadas ayer por UGT, en las que técnicos, políticos y sindicalistas coincidieron en la necesidad de primar el transporte público frente al vehículo privado. En dicho encuentro, la teniente de alcalde, Carmen Dueso, anunció las primeras medidas de choque para el año 2007, adelantándose así en la aplicación del Plan Intermodal de Transporte.

Los datos oficiales ponen en evidencia que la capital soporta en la actualidad 1,8 millones de desplazamiento diarios, 200.000 más de los contabilizados hace cuatro años años, un crecimiento que ha absorbido mayoritariamente el coche. "Se va aguantando, pero cada vez hay más vehículos y los atascos son continuos. El modelo de movilidad basado en el coche está agotado", enfatizó Ramos.

El ayuntamiento tenía censados hace cuatro años 310.000 vehículos en la capital aragonesa, de los que una media diaria de 186.000 salen a la calle. Las cifras no han parado de aumentar desde entonces y las últimas estimaciones municipales apuntan a los 360.000 coches.

El jefe del servicio municipal señaló que la encuesta de movilidad que se realizará el próximo año revelará el verdadero alcance de la situación, pero explicó que ya se aprecia una "línea decreciente" en los desplazamientos a pie --está en un 42% y se han perdido dos puntos-- y un estancamiento del bus urbano, que suma el 30% de los desplazamientos. "El coche despunta y ha vuelto a tener la primacía perdida durante los últimos diez años gracias a la reducción de los precios del autobús urbano y la ampliación del servicio", señaló.

Antonio Ramos indicó que es evidente "a la vista" que cada día hay más congestiones y atascos porque en los últimos diez años ha crecido la flota de coches sin que la capacidad urbana haya aumentado. "Ya no caben más", sentenció antes de apuntar que la media de desplazamientos por persona ha pasado de algo más de dos diarios a tres. Este dato puede deberse en buena medida a la expansión de la ciudad y de su entorno metropolitano.

El jefe de Movilidad explicó que las obras aún complican más la situación. Como ejemplo puso la reforma del paseo Echegaray, que ha desplazado 50.000 vehículos diarios al entorno de las plazas de España y de Basilio Paraíso, congestionando más el centro urbano: "Los atascos son continuos y los ciudadanos los van a seguir padeciendo mientras no acaben estas obras". Tampoco se mostró muy optimista, recordando que en los próximos diez años se construirán 135.000 viviendas en el cinturón de la ciudad.

DEFENSA DEL BUS URBANO El secretario de UGT en la empresa de transporte público TUZSA, Francisco Domínguez, reclamó en su intervención la necesidad de implantar las medidas apuntadas hace un año en un estudio oficial sobre el bus urbano, como implantación de más carriles bus y la vigilancia policial en cruces conflictivos. Domínguez, que se mostró crítico tanto como en el tranvía como con el metro, consideró que si se hiciera una plataforma única para los buses se ganaría en servicio.