El avance del proyecto de urbanización de El Portillo, al que ha tenido acceso este diario, plantea reconvertir la gigantesca playa de vías en un pulmón verde trufado con 220 pisos, una torre de oficinas y equipamientos. La planta triangular de los suelos ferroviarios se mantendrá casi invariable, dado que solo se abrirán dos calles transversales en los extremos del solar. Zaragoza Alta Velocidad propone únicamente reordenar algunos sentidos de circulación para racionalizar el tráfico en el entorno. Las aceras ganarán espacio y arbolado y los ciclistas dispondrán de un carril.

Zaragoza Alta Velocidad pretende combinar la promoción de un gigantesco jardín urbano en el corazón de la ciudad con arquitectura de calidad para crear así una pieza de centralidad urbana. La parcela ocupa una superficie de 77.600 metros cuadrados, de los cuales 46.000 se han reservado para la creación de una gran zona verde conectada al parque del barrio del AVE. Otros 15.000 metros cuadrados se destinarán a la construcción de equipamientos de diversa índole y que las instituciones deberán concretar. Las 220 viviendas y la gran torre de oficinas se levantarán en el lado de la A-68 con el único fin de constituir una nueva fachada urbana de gran calidad arquitectónica en unos de los principales accesos a la ciudad.

El Portillo nace con la pretensión de convertirse en un lugar de vida, de estancia ciudadana. No será una zona de paso, para lo que se ha ideado un parque lineal con gran número de árboles en trazados sinuosos a lo largo de la fachada de Escoriaza y Fabro. "Se creará un paseo peatonal sembrado de mobiliario urbano, juegos de niños, terrazas y quioscos", apunta el avance.

Los técnicos han tenido en cuenta el clima a la hora de diseñar el nuevo entorno urbano. Como ejemplo la acera este de Anselmo Clavé, donde se plantarán árboles de hoja caduca "para protegerla en verano del sol de tarde y permitir su soleamiento en los meses más frios de invierno".

Escoriaza y Fabro ya no será la calle trasera de El Portillo, sino una gran avenida de tres carriles que dará acceso a la estación de Cercanías. Variará su sentido de circulación y se podrá tomar directamente desde la glorieta de la avenida Madrid a través de la calle Sádaba. "Con este nuevo ramal se consigue descargar la calle Escoriaza, destinándola principalmente al acceso a la estación de Cercanías", explica el documento del avance.

La diferencia de cota con el túnel del AVE obligará a elevar la nueva avenida, y el desnivel resultante se solventará en la acera con rampas ajardinadas.

Las mejoras se ampliarán a la vecina calle Vicente Berdusán, que podrá desembocar directamente en la A-68 a través de una nueva calle que se creará en la esquina del solar de El Portillo.

Al otro lado, en Anselmo Clavé, se respetarán los tres carriles de tráfico por sentido, aunque estarán separados por una mediana ajardinada y contarán con aparcamientos en ambos lados. Sus aceras se ampliarán hasta los ocho metros. Un nuevo vial obligará a torcer hacia Escoriaza, a la altura del Hotel Orús, dado que a partir de ese momento la actual avenida será de sentido único.

La terminal de Cercanías no sólo servirá para subir y bajar del tren, ya que los técnicos han previsto convertirla en la plaza de El Portillo. "Los contornos de la estación se configuran a modelo de gran plaza dura al encontrarse condicionada por los túneles sobre los que se ubica", detalla el avance.

En esta zona se instalarán grandes jardineras para plantar árboles de porte, que convivirán con una "alta densidad" de quioscos, aparcabicis, bancos y papeleras. "También se podrán ubicar en este espacio peatonal palmeras y árboles de poco enraizamiento que, a modo de pequeños jardines, den un aspecto más amable a la plaza", añade el documento oficial.

El epicentro será la terminal diseñada por Antonio Fernández Alba, un prisma de cristal coronado por una cúpula de cobre que lo convertirá en símbolo de El Portillo junto a la torre. El vestíbulo ocupará 600 metros cuadrados y se forrará con granito rojo. El acceso al andén central subterráneo, de 160 metros de longitud y 10 metros de anchura, estará garantizado mediante dos escaleras mecánicas y un ascensor panorámico. El falso túnel para los Cercanías se extenderá 1.480 metros.