El capital del grupo Avanza está repartido de forma mayoritaria entre dos familias: la extremeña Moratiel, que detenta el control con un 48%, y la asturiana Álvarez Arrojo, que posee el 37,2%. Este empresario, junto con la familia Martí, aportaron TUZSA al grupo Avanza, dado que se repartían a partes iguales el 80% de la concesionaria del bus urbano de Zaragoza (el 20% restante era de los hermanos Arias). La firma se creó en el 2002, pero no ha soportado mucho tiempo las desavenencias internas.