El cierre al tráfico de todo el perímetro del Casco Histórico, punto clave de la propuesta antiatascos, dependerá del consenso que debe alcanzarse con vecinos y comercios, según advirtió el edil de Movilidad, Jesús Sarría. El entorno de León XIII, desde Cesáreo Alierta y el camino Las Torres al paseo Constitución, será el tubo de ensayo donde el Ayuntamiento de Zaragoza probará su ambicioso proyecto peatonal para el centro de la ciudad, incluido en el nuevo Plan Intermodal de Transporte.

El presupuesto municipal del 2007, reiteró Sarría, prevé ya dinero para estudiar la reconversión de León XIII en la llamada zona 30, caracterizada por la prioridad de la marcha a pie y la restricción de velocidad y de espacio para el coche Además de León XIII, está previsto extender este plan a San Pablo, plaza Los Sitios, plaza del Carmen y Madre Sacramento.

Según señaló el concejal delegado, las medidas a tomar comienzan por la limitación de la velocidad de los vehículos a 30 por hora, como ocurre ya en el paseo Independencia. Para hacer efectivo este máximo se echará mano de elementos disuasorios como el peralte de los pasos de cebra, el ajuste de los sentidos de circulación y de los semáforos, y de otros recursos señalados en el debate de ayer, como la creación de miniglorietas o el cambio de alineaciones.