El Gobierno central deberá aprobar el proyecto inicial del embalse de Biscarrués, de 192 hectómetros cúbicos de capacidad, para poder proceder a su reforma con el fin de adecuarlo a las condiciones impuestas por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, a su ejecución: que no inunde ningún núcleo habitado ni afecte a la explotación del río Gállego para la práctica de deportes de aventura. El secretario de Estado de Territorio y Biodiversidad, Antonio Serrano, recordó que la construcción del pantano fue preadjudicada mediante el sistema de "proyecto y obra", es decir, que la constructora tenía que diseñar materialmente el embalse y después levantar la presa. Según dijo, el Ministerio de Medio Ambiente iniciará la modificación de los planos una vez disponga de los iniciales. "Hace falta aprobar el proyecto para poder reformarlo", dijo. No obstante, anotó que las obras no podrán comenzar antes de que transcurran dos años y medio, es decir, a principios del 2009. Habrá terminado la actual legislatura. Por otro lado, Serrano explicó que finalmente los proyectos de las balsas de regulación interna del sistema de Riegos del Alto Aragón, que deben almacenar 330 hectómetros en la red de canales, serán elaborados por los propios regantes para, posteriormente, ser asumidos por la Administación, que se encargará de su tramitación.