Más de siete millones de euros. Este es el sobrecoste inicial de la reforma del Seminario Metropolitano de la capital aragonesa. El hundimiento de un muro del ala este del edificio el pasado 21 de agosto ha disparado los costes de una polémica rehabilitación que ya se adjudicó por casi 50 millones de euros. El Ayuntamiento de Zaragoza y la constructora Arascón-Acciona se dividirán el pago del desfase. Ahora tendrán que redactar un proyecto modificado para continuar unas obras, parcialmente paralizadas, que han supuesto el despido de unos 300 trabajadores.

La constructora Arascón-Acciona asumirá los 3,6 millones de euros de gastos correspondientes a la demolición de la zona del desplome, el apuntalamiento, el desescombro y el alquiler de maquinaria. Las arcas municipales deberán hacerse cargo "inicialmente" de los 3,7 millones de euros que costará reforzar todos y cada uno de los centenares de pilares del Seminario. Y es que la intención del teniente de alcalde de Urbanismo, Antonio Gaspar, es llevar el asunto por la vía judicial "hasta el final" para exigir compensaciones económicas al Arzobispado de Zaragoza, antiguo propietario del inmueble.

La empresa "no reconoce ni asume", sin embargo, ningún tipo de culpa en el derrumbe. Esta responsabilidad tampoco la quieren ni los arquitectos municipales directores de la rehabilitación, ni la consultora Idom que hizo estudios previos en los que ya se advertía de la existencia de defiencias estructrurales. El teniente de alcalde de Urbanismo tampoco quiere culpas y echa la vista atrás para recordar que el acuerdo con la Iglesia se firmó en el año 2002, cuando el PP estaba al frente del consistorio. "Se adquirió un edificio que se encuentra en peor estado del que se pensó en aquel momento", apostilló.

Todos ellos coinciden, eso sí, en que el único responsable es el "vicio oculto de origen" del pilar número 15 del ala este que falló el 21 de agosto por la mala calidad de los materiales y ocasionó el desplome. No obstante, Gaspar anunció que este suceso provocará un cambio en la política de control público de las obras municipales. "Marcará un antes y un después", apuntó.

El teniente de alcalde de Urbanismo acompañó ayer al concejal de Equipamientos, Agustín Martín, en la presentación de los dos últimos informes --el municipal y el de Idom-- sobre el derrumbe. Ambos aclararon que no será necesario, por el momento, aprobar ninguna modificación presupuestaria para hacer frente a los nuevos costes puesto que la constructora no cobrará el proyecto hasta que finalicen completamente los trabajos.

La dirección de obra ha aconsejado, en cualquier caso, que antes de volver a emprender las tareas de rehabilitación que convertirán este inmueble en la nueva sede del área de Urbanismo será preciso consolidar "todos y cada uno" de los centenares de pilares que pueblan un edificio de más de 40.000 metros cuadrados. También se pondrán en práctica diferentes medidas de seguridad añadidas, que no se detallaron.

Arascón Acciona debería haber entregado el pabellón oeste del Seminario en primavera. Según la versión oficial, la necesidad de llevar a cabo la consolidación de estructuras lo impidió, a pesar de las duras críticas de la oposición PP-PAR. La rehabilitación global estaba prevista para septiembre del 2007, una fecha que parece a todas luces imposible de cumplir. Gaspar aseguró sentirse "especialmente satisfecho" por la negociación con la empresa, que al parecer se negó en un principio a afrontar ningún coste. El responsable de Urbanismo insistió en que "si el vicio oculto se demuestra por vía jurídica veremos quien lo paga". Gaspar rechazó exigir responsabilidades políticas al PP por el convenio con el Arzobispado.