La paralización de las obras del Seminario de Zaragoza a consecuencia del derrumbe de un muro podría haber afectado a cerca de 300 trabajadores. Así lo afirmó ayer el secretario general de la Federación de Construcción de UGT, Luis Tejedor. Sin embargo, desde el sindicato CCOO señalan que el volumen de ocupación de la UTE Arascón-Acciona es, a pesar del hundimiento, "importante".

Tejedor explicó a este diario que la situación actual de las obras en la zona del derrumbe es de inactividad y que solo hay unos 34 operarios ocupados en tareas de "limpieza y de mantenimiento de la obra". Este sindicató negó ayer tener conocimiento de la suerte que han corrido los casi 300 obreros. "No tenemos noticias concretas de si han sido recolocados o no", remachó Tejedor.

Estas declaraciones se hicieron en respuesta a un comunicado emitido ayer por la Unión Temporal de Empresas Acciona-Arascón S. A. en el que se informaba: "Como consecuencia del hundimiento se ha producido un coste derivado de la paralización parcial de las obras (despidos, personal en espera, maquinaria, otros costes indicrectos) cuyo importe alcanza los 1.250.000 euros, que representa un 2,50% del importe de la adjudicación". Tejedor explicó que es difícil averiguar el paradero de parte de la plantilla ocupada en rehabilitar del antiguo Seminario porque, en el sector de la construcción, la media de actividad de un obrero en una misma obra es de "nueve meses", lo que dificulta seguirles la pista.

Luis Tejedor apuntó que el hundimiento del muro ha afectado de esta forma a la plantilla porque los trabajos en el momento del siniestro eran "horizontales" --en extensión--, para lo que se precisa mucha mano de obra (más que si las obras se realizan en vertical).

Sin embargo, según CCOO, "el volumen de ocupación" de la UTE en las obras del Seminario es "importante". El secretario general de la Federación de la Construcción de CCOO, José Valenzuela, reconoció que la plantilla "se ha reducido, pero no de forma drástica".

Valenzuela alegó que los obreros, tras el desplome del muro, han seguido ocupados en las demás tareas que se habían planificado para la rehabilitación del edificio y que aquellos que se han ido, lo han hecho porque el proyecto por el que se les había contratado se ha terminado. Según el representante sindical de CCOO en este caso, " no ha habido ninguna posición de fuerza" por la que los trabajadores hayan sido despedidos. Valenzuela argumentó que esto se explica por la idiosincrasia del propio sector, donde "no hay ligazón de empleo estable".