No hay culpables. Lo dijo Gaspar, el de CHA. A los de PP y PAR, los que compraron el Seminario, no se les puede pedir cuentas y así a los de CHA, que se han metido en obras, tampoco. Ni los arquitectos que dirigieron la rehabilitación, ni las empresas que analizaron el edificio y obraron tienen culpa. Se tenía que caer. Que pague el ciudadano, que las empresas ya harán más trabajos municipales y los políticos pronto pedirán el voto para seguir. ´¡Guay!´.Periodista