"Creemos en el proyecto, pero aún hay que perfilar algunos flecos", asegura Lorenzo Arracó, secretario general del sindicato médico CESM en Aragón. Y es que el colectivo está molesto porque la oferta del Salud ha sido selectiva --solo en las especialidades más saturadas-- y no se ha generalizado a todos los profesionales sanitarios. "Además, el complemento por prolongar la jornada laboral se paga diferente a las especialidades médicas y quirúrgicas, lo que contribuye a crear agravios comparativos entre los profesionales", añade. Estas diferencias quedaron marcadas en el Acuerdo Profesional Sanitario, donde se acordaron las cuantías de los distintos complementos. Así, la actividad quirúrgica prolongando la jornada laboral cinco horas se premia con 13.831 euros más al año y la médica, con 9.853 euros suplementarios en cada ejercicio. Los sindicatos tampoco están de acuerdo con que los profesionales que trabajan en la privada no puedan acceder a estos complementos, tal y como viene recogido en el pacto. "El hecho es que siguen trabajando por las tardes a través de las antiguas peonadas, por lo que el sistema de las jornadas vespertinas no se ha unificado tanto", indica Arracó, que, a pesar de las críticas, valora el cumplimiento del acuerdo. "Tiene una serie de defectos, pero todavía estamos en su primer año de funcionamiento", matiza.