La declaración de impacto ambiental (DIA) del parque de Ranillas no recoge varios de los negocios y equipamientos lúdicos que pretende poner en marcha ahora Expoagua, alguno de ellos ya adjudicado, como es el caso del pequeño campo de golf.

El jardín botánico se había incluido como una de las ofertas naturales más importantes del parque por los ganadores del concurso, el equipo liderado por los arquitectos Iñaki Alday y Margarita Jover, y estaba incluido en la DIA. La pretensión era crear una serie de recorridos ambientales didácticos a través de los cuales se podría conocer la riqueza del planeta, pero ahora podría desaparecer por unas instalaciones que no se han valorado desde el punto de vista ambiental --la pista de hielo y el parque acuático-- y que implican un importante consumo eléctrico. El estudio también incluyó la zona comercial junto a la Ronda del Rabal.