La consultora especializada en proyectos de turismo y ocio Tourism and Leisoure analiza por encargo de Expoagua la viabilidad técnica y económica de ubicar en el corazón del parque de Ranillas una pista de hielo o un parque acuático semicubierto, que podrían venir a sustituir al gran jardín botánico previsto desde un principio en el corazón del meandro.

La pretensión del encargo realizado por Expoagua es conocer cuál de estos negocios es el "más interesante" y garantiza su autosuficiencia financiera. Este equipamiento de ocio podrá ocupar hasta un máximo de 43.000 metros cuadrados, una superficie equiparable a cuatro campos de fútbol. La empresa debía entregar su análisis a lo largo del mes de octubre, que debe dejar claro qué negocio recomienda.

La contrata también establece la redacción de un plan de márketing y la búsqueda de operadores, a los que se les informará de las posibilidades que tienen en Zaragoza. Expoagua sacará a concurso con posterioridad el negocio que se haya considerado más idóneo, una labor que ya tendrá allanada por Tourism and Leisoure. La empresa cobra un fijo de 35.00 euros y un variable de 55.000 euros si logra que concurran operadores a la licitación.

La sociedad pública pretende dar un giro a los usos previstos en el meandro ante el afán del ayuntamiento, el propietario del parque y que hizo una encomienda de gestión a Expoagua para su construcción, de que el mantenimiento del nuevo pulmón verde no suponga un agujero económico. La pretensión es que los beneficios de las diferentes contratas cubran los gastos.

La construcción de la pista de hielo no estará exenta de problemas. A su elevado consumo energético junto a una Expo que aboga por el desarrollo sostenible se une el hecho de que muchos días no podrá tener hielo, precisamente por la abultada factura eléctrica durante los meses calurosos. De hecho, el Palacio de Hielo de San Sebastián, situada en una ciudad más templada que Zaragoza, decidió el pasado verano ampliar de 30 a 70 días el periodo de parón de las instalaciones.