Los comerciantes de Zaragoza aseguran que esta ha sido una de las campañas más duras y flojas en décadas. El incremento de precios en los gastos corrientes de la economía doméstica está dejando menos ingresos para otro tipo de desembolsos. Una situación que se ha visto empeorada, fundamentalmente, por la mala climatología de los últimos meses, que no ha incentivado la compra de textil y calzado. Por lo que los almacenes están muy llenos. De ahí que las expectativas marquen unas rebajas de verano muy fuertes, que oficialmente comenzaron ayer para los pequeños y medianos comercios.

Representantes del sector aseguran que este año se ha vendido un 40% menos que en la misma época del año pasado. Y calculan un almacenaje de un mínimo del 60% del producto textil. Por lo que muchos lanzarán sus productos con el único objetivo de coger dinero al precio que sea.

"Nosotros tenemos varios comercios, uno de ellos abierto hace 43 años, y jamás habíamos vivido algo semejante. Los comerciantes somos el termómetro de la economía familiar. Y los clientes nos cuentan que no llegan a fin de mes con la subida de la hipoteca, de los alimentos y el carburante. Por lo que se quitan gastos como el vestir", asegura Gerardo Gracia, presidente de la Asociación de Comerciantes de Las Fuentes.

"El tiempo no ha acompañado, pero tampoco la desaceleración o crisis que nos están haciendo creer desde todos los ámbitos, y que han generado miedo y temor en los ciudadanos. Yo tengo ropa deportiva, y la ropa no se ha vendido. Pero peor ha sido para las heladerías o las tiendas de cremas solares", afirma Arturo Eslava, presidente de la Agrupación de Comerciantes de la calle Delicias.

"Esperamos que estas rebajas sean buenas, como lo fueron las del ejercicio estival último. Aunque ya en las de invierno se detectó un menor movimiento", admite José Antonio Pueyo, presidente de la federación de Empresarios de Comercio y Servicio de Zaragoza y Provincia.

REBAJAS ENCUBIERTAS

Desde hace semanas, como ocurre todos los años, se observan colgados en los escaparates distintos letreros de ofertas y precios especiales. "El sistema de ofertas se ha copiado de los centros comerciales. Y este tipo de carteles son ya habituales a lo largo del año, porque la gente pica algo cuando los lee", insiste Gerardo Gracia.

Y es que el sector del pequeños comercio está atravesando una crisis. "¿Quién quiere abrir hoy en día un establecimiento? Solo las franquicias y los grandes, que han copado todo el mercado. Ha desaparecido la competencia entre los pequeños, que cada vez desaparecen más y los locales son ocupados por bancos", explica un comerciante.

En cuanto al efecto Expo en los comercios, hay algunos que se muestran descontentos, sobre todo los apartados de las zonas turísticas y más comerciales. "A nosotros, de momento el efecto Expo ha sido el contrario del esperado, puesto que nos ha supuesto una disminución en las ventas. La muestra solo nos ha quitado clientela, porque se van allí. Y, por supuesto que el tiempo tampoco ha acompañado. Pero en estos últimos días de calor todo ha dado un vuelco", afirma Susana Echarte, responsable de las heladerías Los Italianos, que en la ciudad cuentan con siete comercios.

"Nos hemos mal acostumbrado a gastar mucho en todo orden de cosas. Y nos hemos creado necesidades exageradas y de nuevos ricos. Por eso, de cara a las rebajas se recomienda a los consumidores que conozcan sus derechos y, sobre todo, que sean sensatos y compren solo lo que necesiten", aconseja Carmen Martín, vicepresidenta de la Asociación Cesaraugusta.

"Estas son unas rebajas del sector textil, y nosotros no hemos visto que hayan bajado los precios con respecto a otros años. Más bien ha subido. Por lo que creemos que la campaña será muy fuerte. Más cuando estamos en un momento en el que los precios de los servicios básicos que no puedes evitar no paran de incrementarse, como la energía, los alimentos o la hipoteca", opina José Ángel Oliván, presidente de la Unión de Consumidores de Aragón (UCA).