Las Casas de Juventud organizan actividades para los casi 8.000 usuarios que, de forma semanal, acuden hasta estos centros. En concreto, son 7.916 los jóvenes que están inscritos en alguno de los cursos ofertados, o que acuden con asiduidad al llamado Punto de Encuentro. Los jóvenes con edades más cercanas a los 30 --el límite para poder ser usuario de este tipo de centros-- se inclinan por la participación en cursos organizados, como la fotografía o el baile. Mientras, los más pequeños conciben las casas como lugares en los que reunirse o divertirse. En Zaragoza, hay más de 150.000 usuarios potenciales, con edades comprendidas entre los 12 y los 29 años.