La necesidad de modificar algunos aspectos ya se sabía desde hace unos años. Por eso, en el 2002 se mandató a Presidencia que elaborara, en un plazo de dos años, "un estudio actualizado de las características y evolución de los municipios que cuenten con menos de cien habitantes, al objeto de que pueda servir de base adecuadamente motivada para proponer actuaciones destinadas a su revitalización o promover procedimientos de alteración de términos municipales, fomentar la asociación preparatoria de una futura fusión o abordar programas de reorganización del territorio".