Como el resto de las instituciones, las diputaciones provinciales están a la espera de conocer con exactitud las medidas del Ejecutivo central. Mientras tanto, todas han tomado medidas de ahorro ante la crisis económica.

La Diputación de Zaragoza, donde hay 850 trabajadores de todo tipo, aplicará a los diputados una reducción del 15% a partir de la nómina del mes de junio. Estos, además, llevan ya año y medio con congelación de los sueldos, que oscilan entre los 2.800 y 3.000 euros brutos, aproximadamente. Más allá de estas medidas, la institución ya adoptó un ajuste en el gasto corriente cuando aprobó el presupuesto del 2010, para poder hacer frente a uno de sus principales compromisos con los ayuntamientos: subvencionar al 100% las inversiones que estos deben aportar a las actuaciones financiadas entre varias instituciones. La iniciativa ha sido acogida con satisfacción entre los ediles, así como el plan de empleo, como han reconocido alcaldes de todos los signos políticos.

En Teruel, la diputación provincial ya aprobó reducir un 18% del gasto en todos los departamentos para este ejercicio, una cifra que en el 2008 y en el 2009 había ascendido al 11%. De la institución turolense dependen 359 empleados públicos, además de los 25 diputados.

La Diputación de Huesca, por su parte, solicitó a todas las áreas que redujeran el gasto corriente en un 5%, de modo que, aunque el presupuesto se redujo en un 10%, la capacidad inversora se podrá mantener, según indicaron fuentes de la institución provincial. La entidad ha impulsado fuertemente el ahorro desde la eficiencia energética. Así, por ejemplo, el 90% de las bombillas de la sede son de bajo consumo.

Por otra parte, existe un compromiso de ajustar de manera proporcional los sueldos que cobran los diputados. La DPH esperará a conocer las exigencias del Ejecutivo para seguir adelante. En la diputación trabajan 271 empleados de todo tipo, además de los 12 del Instituto de Estudios Altoaragoneses y los 25 diputados.