País Vasco y Navarra van a su aire

El IRPF de las comunidades forales de País Vasco y Navarra evoluciona al margen del de las autonomías de régimen común (el resto). En Euskadi, por su parte, no se aprecian cambios en el IRPF del 2015 respecto al del 2014, con una escala de tipos que va del 23%( para los 15.550 euros primeros) al 49% (a partir del entorno de 180.000 euros) . El Gobierno de UPN de Navarra sí estrena impuesto sobre la renta en el este año 2015 con una escala de 11 tramos que van del 13% (a partir de 3.940 euros de base) hasta el 48% a partir de los 300.000 euros de base liquidable.

Las comunidades donde más sufren las rentas altas

Extremadura, Andalucía, Asturias y Canarias son las comunidades que, por este orden, más penalizan las rentas altas de hasta 180.000 euros. En todas ellas estas rentas pagarán hasta 1.605 euros más (caso de 180.000 euros en Extremadura) de lo que pagarían si estas comunidades hubieran replicado en su tramo autonómico la tarifa del impuesto propuesta por el Estado, como ha hecho Murcia. Estas cuatro comunidades son las que tienen la tarifa más progresiva con tipos que permiten ahorros a las rentas más bajas al tiempo que penalizan las más elevadas.

Madrid, campeona de las rebajas en año electoral

El Gobierno de Ignacio González (PP) despunta como el que ofrece el IRPF más bajo. La escala total del IRPF (estatal y autonómica) para los madrileños va del 19,5% al 44,5%. Esto supone que no solo adelanta al 2015 la rebaja prevista por el Estado para el 2016 (así lo hacen Castilla-La Mancha y Cantabria), sino que va más allá, algo que también hace Baleares. A un contribuyente de 18.000 euros de base en Madrid le corresponde una cuota de 3.969 euros, 361 euros menos que en la tarifa de referencia que plantea la reforma. El de 180.000 se ahorra 3.600 euros de cuota.

La Generalitat se resiste a mover ficha por ahora

La Generalitat no ha modificado su tarifa autonómica para el 2015 ni ha introducido rebajas adicionales. Cataluña, pues, repite tarifa en el 2015, con unos tipos autonómicos que van del 12% al 25,5% y que se suman a los estatales (el 10% y el 23,5%) para dar una escala total que va del 22% al 49%. La progresividad de la tarifa resultante en Cataluña es, por lo tanto, distinta de la que propone la reforma del Gobierno central.