Muchas veces, el deporte tiene enseñanzas que pueden aplicarse a la vida real. Con tan solo 16 años, María Bermejo ya se ha dado cuenta de esto. Ella practica la orientación, aunque, «para trabajar el fondo» también entrena a atletismo. «He probado un montón de deportes desde pequeña», explica la joven zaragozana y relata que su madre, tanto a ella como a su hermana mayor, siempre les apuntaba «a un montón de extraescolares».

Todo para que eligiesen la que más les gustaba. Y María lo tuvo claro: para ella el mejor deporte es la orientación, porque «es diferente» a los demás. «Incluye lo físico, ya que corres por la montaña, pero también dependes de tu cerebro», cuenta. A pesar de su juventud, la atleta ya se ha percatado de la repercusión que puede tener esta disciplina en su día a día. Asegura que «te da mucha independencia, notas que te ayuda en la vida real porque tienes que tomar decisiones que te afectan de una manera u otra».

Concretamente, ella ha aprendido que «cuando tomas una decisión, al hacer algo tienes que dejar de hacer otra cosa». Esto le pasa continuamente en las competiciones y lo que hay que intentar, explica, es «elegir la opción correcta». Sin embargo, puede pasar que no lo sea y, en ese caso, «la siguiente vez ya cogerás el otro camino». Otra de las enseñanzas es «hacerte responsable de tus propios fallos». «Si tú fallas en una baliza es responsabilidad absolutamente tuya, eso que te llevas para la siguiente carrera y aprendes», asevera de manera contundente.

Precisamente, Bermejo cree que las enseñanzas son lo mejor que se ha llevado del deporte. No los premios, que también los ha tenido tanto en la modalidad a pie como en bicicleta (ha sido campeona de España), sino estas experiencias que las puede aplicar hasta para su vida como estudiante de primero de bachillerato.

«He ganado mucha independencia», dice orgullosa y añade que, como «en una carrera estás sola, dependes de ti y tienes la sensación de que es tu momento para tomar las decisiones que quieras». Aunque no todo han sido ventajas. Las competiciones, según comenta, suelen ser en Extremadura o Andalucía, por lo que al principio del curso le costó «un poco» organizarse. Ahora, tiene los compromisos deportivos más repartidos y ha aprendido a organizarse «mejor».

Todo ello vale la pena, porque a María el deporte le da «energía y alegría». «Es difícil de explicar. Al ponerme metas y objetivos suelo ser más positiva», afirma y especifica: «Digo ‘si hago esto ya tengo una cosa conseguida’, y eso se me refleja también en los exámenes». En resumen, le hace «ser positiva, estar activa, da felicidad». Por ello, aunque quiere estudiar Psicología, tiene claro que seguirá practicando deporte durante su etapa universitaria y «por mucho tiempo más». «La orientación es algo que practicas, si quieres, con 60 años», explica y apostilla que ella espera «hacerlo para toda la vida». «Es lo que he visto en casa y me dan ganas de intentarlo también», concluye.