Laura Loscos solo tiene 16 años, pero en cada palabra que sale de su boca se aprecia una madurez inusual para su edad. La joven aragonesa ha ido aprendiendo a lo largo de su corta vida valores como la disciplina, la exigencia y el respeto. Y los ha aprendido a golpes. Golpes que ella ha dado, y golpes que ha recibido sus rivales que ya no saben qué hacer para vencer a la deportista. Laura es campeona de España júnior de taekwondo y subcampeona absoluta. Solo la pudo superar en la competición la medalla de plata olímpica en los pasados Juegos de Tokio, Adriana Cerezo. Casi nada.

Este talento precoz dio sus primeros pasos a los cuatro años en el mundo del taekwondo, siguiendo los pasos de su hermana mayor, y desde entonces no ha abandonado un deporte que la conquistó desde el primer minuto. «Yo he sido siempre una chica muy hiperactiva, necesitaba estar siempre en movimiento. Y el taekwondo me provoca una sensación rara, porque me permite sacar toda mi energía y sacudirme los nervios pero a la vez me da mucha tranquilidad y mucha paz», reflexiona Loscos, que en el gimnasio Seúl de Zaragoza, su segunda casa, ha ido creciendo tanto como deportista como persona. Muchas horas de entrenamiento en las que ha ido forjando una serie de habilidades que atormentan a sus rivales. «Me dicen que uno de mis puntos fuertes es la capacidad de sorpresa. Nunca hago dos combates iguales», señala Laura, que añade su flexibilidad como otra de sus claves para imprimir sus golpes. «Me permite llegar a la cabeza de mi contrincante con facilidad y así puntuar».

Pero lo que más demuestra con orgullo es su gen competitivo. «Cuando salto al tatami solo pienso en ganar», asegura. Y eso es lo que hizo en el Campeonato de España júnior de taekwondo, en el que apabulló a sus rivales. «Ser segunda hubiera sido una decepción». Así de alto se pone el listón Laura Loscos, que por supuesto no se conforma con lo logrado y ya piensa en objetivos más ambiciosos. «Sueño con ir a unos Juegos Olímpicos y ganar una medalla. Es lo máximo a lo que puede aspirar un deportista. Más por edad que por rendimiento, París 2024 puede llegarle algo pronto a la zaragozana, pero si continúa con su progresión su presencia en una cita olímpica es más que probable.

"Uno de mis puntos fuertes es la capacidad de sorpresa. Nunca hago dos combates iguales"

Pero en su camino no todo ha sido fácil, ya que a las horas de entrenamiento hay que sumarle las de estudio. Aun siendo una de las mejores de España, Laura es consciente de que el taekwondo no genera tanto dinero como otros deportes. Por ello, no descuida su rendimiento académico. «Aún no tengo claro lo que quiero ser en la vida», reconoce, mientras apunta a la policía o a una carrera del ámbito sanitario como sus opciones de futuro.

En donde no duda ni un instante es en señalar quiénes son los responsables de su evolución. «No podría estar donde estoy sin mis padres. Ellos son mis ayudantes, representantes, patrocinadores... todo», afirma una Laura Loscos que, a pesar de que hace ya mucho tiempo que el taekwondo ha pasado a ser mucho más que un hobbie, sigue disfrutando de cada combate como el primer día: «Puede parecer contradictorio, pero cada pelea es un momento de desconexión total. Es un momento solo para mí».