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Mujer y deporte

Pilar Ayensa, una mente a prueba de llaves: "El judo me ha cambiado la vida"

La aragonesa, animada por su padre, comenzó a practicar judo a los 4 años y ha ido acumulando éxitos en una carrera que acaba de empezar y en la que tiene muchos sueños todavía por cumplir

Pilar Ayensa, mostrando una de las medallas conseguidas durante su carrera en el judo.

Pilar Ayensa, mostrando una de las medallas conseguidas durante su carrera en el judo. / SERVICIO ESPECIAL

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Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Su primer recuerdo relacionado con el deporte es de ella divirtiéndose en un tatami. El último, también. Por en medio, 15 años de práctica de los solo 19 que tiene Pilar Ayensa y que la han llevado a ser una de las grandes promesas aragonesas de un arte marcial que le enganchó desde la primera vez en la que se puso el kimono. Fue su padre, un apasionado del judo, el que le instó a empezar a recorrer un camino que ha marcado su niñez y su adolescencia y que no ha hecho más que empezar.

«La verdad es que me ha cambiado la vida. Ahora mismo no podría imaginar mi vida sin el judo. Ha sido y es un pilar fundamental para mí», asegura casi emocionada Ayensa. Aunque al final se decantó por este deporte, la aragonesa confiesa que tuvo dudas con el patinaje y, sobre todo, con el baloncesto, a los que también les dedicó bastantes horas de su infancia. «No fue fácil, pero al final elegí el judo porque me veía con más capacidades y más talento», dice Pilar. No era para menos. Y es que durante los primeros años que hizo judo, aunque todavía no competía, se le veían maneras de futura deportista. «En el colegio me acabaron diciendo que en mi caso era mejor que me fuera a un centro más especializado para seguir mejorando», rememora Ayensa. Así fue como la joven llegó al Judo Club Zaragoza.

Pilar estudia Psicología en Valencia y está instalada en un centro de alto rendimiento

Desde el primer momento en el que empezó a medirse con otras rivales en los torneos, las buenas sensaciones que dejaba Pilar se tradujeron en resultados. «Recuerdo ganar a veces con bastante facilidad», comenta casi avergonzada, sin querer perder la humildad. Pero así era. Desde entonces, las medallas han ido cayendo durante todos estos años. Títulos en Aragón, cuatro bronces y un oro a nivel nacional y, el logro que más destaca en su corta carrera, un increíble bronce en 2021 en la Copa de Europa, su primera presea internacional. «Llegaba con muy buen nivel y bien preparada, pero no pensaba que podía llegar tan lejos», explica.

Paralelamente, Pilar Ayensa nunca ha descuidado sus estudios y este año se ha trasladado a Valencia para comenzar el grado en Psicología a la vez que sigue entrenando en un centro de alto rendimiento. «Tenía claro siempre que me quería dedicar a ello. Siento que tengo cualidades: soy empática, sé escuchar y tengo paciencia». Eso sí, sin descuidar el judo, donde sigue dando pasos firmes.

Casualidad o no (seguramente no), uno de sus fuertes en el tatami es la mentalidad. «No me voy de los combates nunca», asegura con rotundidad. En la «estrategia» es donde se ve más margen de mejora una Pilar que, pensando en su futuro, no renuncia a nada. «Primero clasificarme a Campeonatos del Mundo y de Europa, pero lo que quiero es llegar a unos Juegos Olímpicos», sueña la deportista aragonesa.

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