+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Palabra de honor

Carlos Melgares: "He intentado aprender algo de japonés y me he rendido"

En mayo viaja hasta Tokio donde mostrará su nueva colección de Art-Toys. Carlos investiga la iconografía de productos españoles para convertirlos en muñecos. Es la tercera vez que expone en Japón

 

Carlos prepara su viaje a Japón a exponer. - Foto: ÁNGEL DE CASTRO

29/04/2014

JOAQUÍN CARBONELL

 

--No conozco bien esa actividad: Art-Toys. ¿Juguetes?

--Empezaron como una respuesta de los artistas a los juguetes tradicionales o comerciales. Dándoles a sus esculturas una visión propia, adaptando el lenguaje comercial de los juguetes a otro más adulto.

--Póngame un ejemplo.

--Uno muy conocido, que se utilizó en la publicidad Renault: los C'mon, eran muñecos de fieltro. Supuso una vuelta de tuerca usando una cosa que es artística, para publicidad.

--¿Y usted confecciona esos muñecos?

--Eso es; se exponen y se venden. Utilizo iconos de la propia sociedad y los traslado a mi propio idioma. En esta exposición de Japón me centré en iconos muy españoles pasados por el tono japonés: toreros, flamencas y vírgenes.

--Les gusta mucho...

--Sí, es cierto. Un torero nuestro sería un samurai de ellos; una flamenca la podrían ver como una gheisa. Investigando, veo que hay conceptos españoles muy parejos a los japoneses, como el honor.

--Es la tercera vez que viaja a Japón. ¿Qué encuentra allí?

--Es como viajar a otro planeta. Es un pueblo muy ordenado y respetuoso. Casi nunca se salen de tono y es inconcebible que alguien te robe. Y es un pueblo que nunca te dice no. El no taxativo no está en su lenguaje. Les incomoda molestar.

--Usted ha estado dos veces. ¿Se entiende con ellos?

--Si vas a hacer un proyecto te acogen bien, son muy abiertos. Es más difícil entrar en relaciones más íntimas con ellos. Les llamamos mucho la atención los europeos; para ellos somos los narizones.

--¿Cómo se entiende con ellos? No hablan inglés...

--Son muy receptivos a la hora de ayudarte. Pero es cierto, no hablan inglés. Yo he intentado aprender algo de japonés y me he rendido.

--¿Le compensa ese viaje?

--No cuento con ninguna ayuda. Voy por libre y lo prefiero. Cuando comencé mi ilusión fue exponer en una buena sala; fue en el Centro de Historias. Así que cada paso es crecer. Viajar a Japón es aumentar la difusión de mi arte, y me siento totalmente identificado con aquel pueblo. Es mi público natural.

--¿Gusta más allí?

--Allí te lo interpretan con más naturalidad. Son los inventores tanto del cómic como del merchandising; este tipo de productos forman parte de su cultura.

--¿No ha probado nunca con la papiroflexia?

--Por ahora voy a intentar hacer bien lo mío y ya exploraremos otros campos.