+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

día internacional contra el ‘bullying’

La comunidad registra este curso 33 posibles casos de acoso escolar

En el 2017-2018 se registraron casi el doble de situaciones, hasta llegar a los 60. El teléfono que atiende estas situaciones ha recibido 396 llamadas

 

En Aragón se ha diseñado un protocolo común para abordar los casos de acoso escolar. - LAIA ABRIL

EL PERIÓDICO
03/05/2019

Aragón ha registrado 33 posibles casos de acoso escolar en lo que va de curso académico. Así se desprende de los datos del teléfono que atiende este problema em la comunidad, de manera que hasta finales de abril ha recibido recibido 396 llamadas, de las que se notificaron los 33 probables.

Según informo ayer, Día Internacional Contra el Acoso Escolar, fuentes del Ejecutivo autonómico, desde su puesta en marcha en mayo del 2016 este servicio ha recibido 1.346 llamadas hasta el pasado viernes, de las que 208 fueron notificadas como posibles casos de acoso. Todas estas notificaciones han recibido un seguimiento por parte de los profesionales de la Asesoría de Convivencia y de Inspección Educativa, además de la intervención llevada a cabo en los propios centros educativos.

Por cursos, durante el 2016-2017 el teléfono recibió 578 llamadas y se concretaron 115 notificaciones de posibles casos. Al año académico siguiente se recibieron 412 llamadas. De ellas se concretaron 60 posibles situaciones de bullying, casi el doble que en el presente curso.

PROTOCOLO

En octubre del 2018, el Ejecutivo aragonés publicó el protocolo de actuación ante estos casos. Hasta entonces, cada centro educativo elaboraba su propio método para abordar estas situaciones. El nuevo documento diseñó pautas comunes, trabajadas entre el departamento de Educación, los centros, la inspección, la asesoría de convivencia y la colaboración de Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y fiscalía de Menores.

El protocolo se activa en el mismo instante en el que hay una solicitud por parte de cualquier miembro de la comunidad educativa, garantizando una intervención rápida y eficaz.

Este documento establece que solo los profesionales implicados tendrán conocimiento de los hechos, manteniendo una actitud dialogante y prudente, e implicando no solo a las víctimas y los responsables, sino también a los observadores.

También obliga al seguimiento y evaluación posterior de la situación e incluye documentos de apoyo para el profesorado para que les ayuden en su aplicación.

En concreto, consta de cuatro fases: de detección, comunicación y planificación de la intervención; proceso de recogida de la información; análisis y toma de decisiones, seguimiento y supervisión.