+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

CONSEJO DE GOBIERNO

Declarados como Bien de Interés Cultural el Molino de los Benedetes y el yacimiento de El Palao

El Palao, según los expertos, es la aglomeración más importante de la parte central del Bajo Aragón, junto al Cabezo de Alcalá de Azaila

 

Yacimiento de El Palao. - GOBIERNO DE ARAGÓN

EFE
12/02/2019

El Consejo de Gobierno de Aragón ha dado hoy su visto bueno a la declaración del molino medieval de los Benedetes, en Monzón (Huesca), y del yacimiento ibero-romano de El Palo, en Alcañiz (Teruel), como bienes de interés cultural (BIC).

Según informa el Gobierno aragonés, la declaración como BIC de ambos puntos de interés a nivel arqueológico obligará a los ayuntamientos de ambos municipios a redactar y aprobar un plan de especial protección del área afectada, por lo que toda obra que se realice en el lugar deberá contar con permiso de Patrimonio.

En el caso de Monzón, el yacimiento alberga los restos arqueológicos de un molino harinero medieval fechado entre los siglos XII-XIV y mediados del siglo XVII, y en buen estado de conservación.

Este molino de los Benedetes fue descubierto en 2008 a partir de unas excavaciones arqueológicas y, debido a su interés, el Gobierno de Aragón ordenó su conservación y su integración en la nueva construcción.

Se conserva en bastante buen estado su planta inferior, lo que permite documentar los componentes de un molino harinero medieval, caso bastante "infrecuente" en lo que se conoce respecto a este tipo de instalaciones en Aragón.

En este caso, lo conservado corresponde al espacio destinado a la molienda y a su almacenaje, así como al circuito relacionado con el paso del agua y su desagüe.

Por su parte, el yacimiento arqueológico ibero-romano de El Palao está situado a 5 kilómetros al suroeste de la ciudad de Alcañiz y es conocido desde comienzos del siglo XX.

El Palao, según los expertos, es la aglomeración más importante de la parte central del Bajo Aragón, junto al Cabezo de Alcalá de Azaila.

Se trata de un asentamiento de más de 5 hectáreas fechado entre los siglos VI y VII a.d.C. emplazado en la superficie y en las laderas de una elevación amesetada que se alza sobre su entorno.

El cerro donde se ubica, con una marcada forma de "L", se encuentra dividido por un camino de acceso que en fases anteriores del yacimiento fue utilizado igualmente como foso defensivo.

Resultan visibles numerosas estructuras tanto en la zona amesetada superior como en las laderas, y en los cerros aislados que aparecen en el entorno de la meseta principal.

Al oeste de dicha meseta se localiza la ocupación más antigua, defendida por una muralla de grandes dimensiones, y por una torre circular que defiende y jalona el acceso primitivo al asentamiento.

La ocupación del yacimiento comenzó en un momento indeterminado entre los siglos VI y VII a.d.C. y se prolonga hasta finales del siglo I o comienzos del II de la era actual.