La tasa de incidencia de la gripe en la segunda semana del año -del 9 al 15 de enero- es de 220 por cada 100.000 habitantes, por lo que la onda epidémica continúa en ascenso, con un nivel de intensidad "medio", bajo en Aragón, y con un predominio del virus de la gripe A.

Estos son los últimos datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España dados a conocer hoy por el Instituto de Salud Carlos III, que indica que en esa semana la difusión de la enfermedad era epidémica en toda España menos en Andalucía, Ceuta y Canarias.

La evolución de la actividad es creciente en la mayoría de las redes que vigilan el proceso epidémico, aunque Asturias, Baleares y Cataluña podrían haber alcanzado "el pico".

El informe semanal indica que hay un nivel de intensidad alto en Castilla y León y Navarra, medio en Cantabria, Castilla La Mancha, Extremadura, Madrid, La Rioja, País Vasco, Ceuta y Melilla, y bajo en el resto de las redes centinela.

De esta forma, las zonas con mayor actividad gripal son principalmente la mitad norte del país, especialmente Asturias, Castilla y León, Cantabria, País Vasco, La Rioja y Cataluña, así como Baleares, pero también en algunas áreas del oeste de Extremadura y Andalucía.

Por grupos de edad, se ha registrado un incremento en las tasas de incidencia en todos ello, y es "significativo" en los grupos de 5 a 14 años y en el de 15 a 64.

Desde el inicio de la temporada se han registrado un total de 103 muertes asociadas al virus en 14 comunidades autónomas, de las que el 52 % eran mujeres, y en las dos primeras semanas del año se ha detectado "un exceso de mortalidad" por todas las causas.

Estos fallecimientos se concentran "casi exclusivamente en los mayores de 64 años".

Ochenta y cinco muertos (el 83 %) eran mayores de 65 años, y 16 (15 %) tenían entre 45 y 64 años; además, el 94 % tenía factores de riesgo. Entre los 95 casos susceptibles de vacunación antigripal, 50 (53 %) no se habían vacunado.

Asimismo, a causa de la gripe 837 personas, procedentes de todas las comunidades autónomas, han tenido que ser ingresadas con pronóstico grave.

En el 99 % se identificó el virus de la gripe A, y solo en el 1 %, el virus B.

El mayor número de casos se registra en el grupo de mayores de 64 años (el 75 %), seguido del grupo de 45 a 64 años (17 %), y más del 90 % de los hospitalizados presentaba factores de riesgo que complicaron la gripe.

Los factores de riesgo más prevalentes en adultos son la enfermedad cardiovascular crónica (44 %), la diabetes (33 %) y la enfermedad pulmonar crónica (32 %), mientras que en los menores de 15 años la enfermedad cardiovascular crónica (9%) y la enfermedad pulmonar crónica (7%) (Figura 10).

De los 741 pacientes que podrían haberse vacunado, algo más de la mitad, el 54 % no lo había hecho.

Sobre la epidemia, se ha pronunciado hoy la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, quien ha enviado un mensaje de tranquilidad, al asegurar que la evolución de la enfermedad es la normal en este periodo y similar a la de otros años.

Por su parte, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, ha dicho que, con la gripe, "todos los años ocurre lo mismo" y ha destacado la importancia de "prever la respuesta adecuada".