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Esperando a los bárbaros... que ya están ahí

 

Juan Bolea Juan Bolea
28/03/2017

Claro que ha habido muchos viejos poetas pero si de Alejandría hablamos, él, con esa referencia mítica, tiene que ser el no menos legendario Cavafis. El gran homenaje se lo hizo Lawrence Durrell en El cuarteto de Alejandría, pero la magia exenta de Cavafis sigue ahí, al amparo de sus versos, que debemos volver a leer, asomándonos al abismo de su mundo clásico y pagano, a la magia y sensualidad del griego milagroso.

Luis Alberto de Cuenca acaba de traducir para Reimo de Cordelia, con ilustraciones de M. A. Marín, uno de los más extraños y extraordinarios poemas de Cavafis, «Esperando a los bárbaros», de tal actualidad que, siguiendo sus estrofas, la mente comienza a divagar por diferentes épocas de la historia, se tropieza con Cicerón, conversa con Alejandro, con César, con Felipe II, con Danton... allá donde el péndulo del cesarismo y de la república oscile con mayor ímpetu.

¿Que esperamos todos, reunidos en el foro?

Es que hoy llegan los bárbaros.

¿Por qué nadie trabaja en el Senado? ¿Qué hacen, sin legislar, los senadores?

Es que hoy llegan los bárbaros y no vale la pena dictar leyes, que las dicten los bárbaros.

¿Por qué el emperador ha madrugado tanto y se ha ido con su trono a la puerta mayor de la ciudad, solemne y coronado?

Porque hoy llegan los bárbaros...

Y los pelos se nos ponen de punta porque los bárbaros no es que vayan a llegar, es que ya están ahí, en Berlín, en Birmingham, Bruselas, París, Madrid...

Orgullosos y aguerridos, con la seguridad de que su espada es vencedora, de que siembra con la misma eficacia el terror y la muerte, de que cuando se la desenfunda los demás corren y el enemigo, menos bárbaro, más vulnerable y desarmado, se repliega ante el avance de la guerra santa.

Estos nuevos bárbaros armados con cuchillos con los que degüellan a sus víctimas, con fusiles con los que ametrallan a los niños, con libros de religión con los que maniatan a sus mujeres son los enemigos no de los cristianos, no de los europeos, no de los poetas, sino de la razón. Y es con la razón con la que hay que combatirlos, pero aplicándola, pero enseñando ciencia y conocimiento, educando, integrando. Y aplicando la ley a los que sólo nos asignan el odio, la venganza, el crimen.

Una vez más, podemos vencer a los bárbaros. Sólo hay que enfrentarnos con ellos en el terreno de las ideas abiertas.

   
4 Comentarios
04

Por opinaire.net 19:08 - 28.03.2017

Los bárbaros, a veces, llevan nombre de rey y hacen comentarios que están claramente fuera de la ley; son excluyentes y generan odio por donde pasan.

03

Por José R. 16:56 - 28.03.2017

Recientemente, el británico Khalid Masood mataba a cuatro personas inocentes y dejaba gravemente heridas a muchas más, algunas de gravedad, cerca del Parlamento británico. La Policía británica ha establecido que Adrian Russell Elms --el nombre de nacimiento de Khalid Masood-- simpatizaba con el Estado Islámico, sin embargo *no* considera que la atrocidad cometida por este vil asesino estuviera *directamente motivada* por sus creencias religiosas en absoluto. No hay pruebas tampoco de que las acciones de Khalid Masood hubiesen sido producto de orden directa alguna por parte del El o cualquier otro grupo terrorista. Según informan los compañeros británicos de profesión del señor Bolea, Martin Robinson, Alex Mathews, Gareth Davis y Thomas Burrows en el diario británico «Mail Online», el autor de esta tragedia había sido detenido en numerosas ocasiones por múltiples delitos violentos en los que había usado armas blancas por los que ya había estado en prisión dos veces. Un amigo de Khalid Masood ha comentado que «no le iba la religión en absoluto "... ". Solíamos alternar juntos hasta que salimos de la escuela, un día se presentó a una fiesta en mi casa con otros amigos después de haber estado fumando 'maría' [cánnabis] y mi madre los echó». Otro compañero de escuela de Masood dijo que era un «chico atrevido» y que empezó a dejar a sus amigos cuando se lío con las drogas «duras»; más info aquí: http://www.dailymail.co.uk/news/article-4345016/London-terror-Kent-boy-Adrian-terorrist-Khalid.html . También sabemos que practicaba el culturismo y consumía esteroides que, como es bien conocido, pueden provocar graves alteraciones mentales en algunos consumidores. Podríamos seguir con un profundo análisis del autor de los tristes sucesos londinenses pero, para qué: ¿cuáles son las *verdaderas causas* de estas tragedias?, he ahí la cuestión que la religión sola *no* zanja. Para mí, un valiente trabajo de Juan Bolea. Saludos.

02

Por Raimon 11:51 - 28.03.2017

Hola Juan una vez mas nos das a beber de la Ciencia de la alta literatura, en cuyas lineas se refleja a la perfección el comportamiento de hombre sobre la Tierra y sus habitantes, comportamiento que permanece inalterable a pesar de una supuesta cultura heredada y adquirida a traves de los siglos, que demuestran que somos "permeables" a las religiones, homicidas, depredadores sexuales, rapaces y dominadores, ya disculparas mi crudeza, salud periodista.

01

Por Carlos V 11:21 - 28.03.2017

"Barbaroi": Extranjero. Los "barbaroi", bárbaros, extranjeros literalmente, han llegado a España, primero mezclados con quienes venían a trabajar en un pais con paro endémico salvo en coyunturales momentos, y venían a vivir de las subvenciones y a delinquir. el resto, como digo, a trabajar en un país con suficientes parados autóctonos. Los bárbaros, los extranjeros, han sido sobornados con subvenciones millonarias a sus multinacionales cuando la pequeña y mediana empresa es la que crea el 80% del empleo, pero nos hemos dejado seducir por su zanahoria efímera. Los barbaroi, los extranjeros, han traido sus "progresistas" modelos de familias desestructuradas, divorcios express venidos de matrimonios express, que han sembrado de solitarios tristes el suelo patrio y han denostado la familia, seguridad social cuando ésta no existe, como signo de retraso y fanatismo religioso. Nada más y nada menos. Los barbaroi, los extranjeros, no son solo ciudadanos de otra nacionalidad, son los propios que han despreciado lo propio, cultural,religioso y socialmente propio, como franquista, atribuyendo a este militar fenecido méritos impropios. los bárbaros somos todos aquellos que dejandonos llevar por modas ideológicas somos incapaces de un acto de interiorización, de sentarnos en el borde del camino y escuchar nuestro propio corazón, que es la razón más absoluta.