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LADRONES DE BELENES

Gaspar en peligro

En Garrapinillos desaparecieron ayer las herramientas que usaban los operarios encargados de preparar la cabalgata del próximo día 5 de enero

 

Un operario del ayuntamiento evalúa los desperfectos. - Foto: ÁNGEL DE CASTRO

I. ARASANZ
27/12/2014

Extrañas son las costumbres que se instauran en Zaragoza. Parece ser que la última es llevarse a casa los personajes del belén de la plaza del Pilar, como le ha ocurrido a Baltasar esta Nochebuena. Ya habían desaparecido anteriormente figuras de pequeño tamaño, como animales o incluso el mismísimo niño Jesús, pero la campanada fue el año pasado con la desaparición de Melchor.

La diferencia, por mucho que se diga que no importa, reside en el tamaño. Se puede coger una figura pequeña sin llamar la atención, pero en el momento en el que, como sucedió las pasadas Navidades, alguien roba una figura humana de tamaño natural, la escena para cualquiera que diese con él tuvo que ser, como poco, peculiar.

Melchor desapareció la Nochebuena pasada en torno a las 4.00 horas de la madrugada, aunque volvió a aparecer el día siguiente en la calle Jose Luis Borau del zaragozano barrio del Actur. Aquí los motivos parecen claros, la única parte de la figura de la que no se volvió a saber nada es del cofre que portaba, como manda la tradición, oro.

 

REY BALTASAR

En esta ocasión los ladrones han sido más madrugadores --o más trasnochadores-- pero han perdido un factor que fue fundamental en sus predecesores: la nocturnidad. Su plan debía consistir en aprovechar el cambio de guardia de las 7.00 horas, en el que la policía municipal da el relevo a la empresa de seguridad que vigila durante la noche. Sin embargo, visto el resultado, algo falló en la sincronización, ya que llegaron algo antes de las 8.00 de la mañana. Este error de cálculo propició que su huida con Baltasar fuese, con unos cinco minutos y 40 metros recorridos, hasta paseo Echegaray a la altura de La Lonja, bastante corta.

Parece que la tradición se extiende, pues ayer mismo en Garrapinillos robaron las herramientas de los operarios encargados de montar las carrozas de la cabalgata de Reyes.

Los vándalos de Zaragoza están ya en libertad con una falta por hurto, probablemente por llevarse la mirra, mientras que de los de Garrapinillos nada se sabe. Sin embargo en las próximas navidades en Zaragoza un personaje va a acaparar todas las miradas: el Rey Gaspar.