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VIOLENCIA MACHISTA

Libertad para el joven que escribió en una carta que mataría a su pareja

Su exmujer declara que nunca hacía efectivas lo que decía en sus misivas. El sospechoso, que deberá llevar pulsera, dice que eran «fantasías»

 

L. M. G.
01/06/2019

La titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Zaragoza decretó ayer libertad provisional sin fianza, y con obligación de llevar una pulsera electrónica de control, para Rubén P. M., el joven que en unas cartas escritas por él anunciaba que iba a matar a su exmujer. La misiva fue hallada por su cuñado, que denunció el hecho a la Policía, la cual detuvo al sospechoso. Asimismo, no podrá acercarse a menos de 500 metros de la denunciante, deberá comunicar su lugar de residencia y tendrá que presentarse en el juzgado cuando sea requerido para ello.

Rubén P. M. compareció ayer ante la jueza que instruye el caso y, tal como solicitó la fiscala y la abogada defensora, Carmen Sánchez Herrero, ordenó que el acusado fuera puesto en libertad tras tomarle declaración.

DE SU PUÑO Y LETRA

En la comparecencia, Rubén P. M. reconoció que las dos cartas que obran en el procedimiento son de su puño y letra y que era «fantasías» que escribió el pasado 1 de mayo en una habitación tras discutir con su expareja, madre de su primera hija. Posteriormente, señaló, guardó las misivas en una carpeta amarilla, dentro de un sobre cerrado.

En la declaración, llegó a asegurar que en ningún momento tuvo intención de llevar a efecto las amenazas contenidas en una misiva en la que dejó escrito que iba a matar a su exmujer con un cuchillo en el patio de casa.

Las cartas comprometedoras fueron halladas por la expareja de Rubén cuando fue al piso que había compartido con este en el barrio de La Jota, en Zaragoza, mientras recogía los enseres desperdigados por una habitación. Al ver las misivas, las abrió y las leyó. Al ver el contenido, se asustó mucho y comunicó el hallazgo a su cuñado, que estaba con ella.

Asimismo, esta testigo manifestó que era «normal» que cuando Rubén se encontraba mal le escribiera cartas en las que hacía referencia a intentos «autolíticos» (suicidas), pero que en ningún caso había visto misivas con intención de hacer daño físico a otras personas. Añadió también que «nunca ha llegado a hacer efectivo lo que decía en las cartas», dijo.