+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Olvidos

 

JOSE LUIS TrasobaresJOSE LUIS Trasobares 01/05/2004

Así suceden las cosas en la Tierra Noble. A todo el mundo se le había olvidado que los diputados autonómicos no pueden ser miembros del Consejo de Administración de la que dicen será por fin radiotelevisión pública aragonesa. Y como algunos grupos (con el PP en destacada cabeza) habían incurrido en tan evidente incompatibilidad, pues ha pasado lo que ustedes saben. Nada que no se pueda remediar con algo de tiempo y un poco de paciencia.

¿Se ha producido esta situación tan chusca porque sus señorías y los partidos que representan hacen las leyes a la mecagüendiez, dispuestos a no cumplirlas o en todo caso a olvidarse de sus contenidos así que acaba el trámite de aprobación? ¿O ésta es una muestra más del maléfico influjo que el tema de la televisión aragonesa ejerce entre nuestros bienamados políticos?

No sé qué decirles, pero me consta que, antes de descubrirse la imposibilidad legal de estar en la procesión parlamentaria y al tiempo repicar las campanas mediáticas, en otros partidos se envidiaba la decisión de los populares , quienes pretendían que todos sus consejeros del tema audiovisual fuesen diputados de tomo y lomo.

Precisamente, los más admirados por la jugada pepera eran algunos socialistas, mucho más proclives a convertir el Consejo de Administración de la radiotelevisión aragonesa en un calco de las Cortes regionales, que a dar cabida en aquel organismo a independientes impredecibles y progres académicos de dudosa lealtad al partido. Hay gente a la que, en tratándose de televisiones y medios de comunicación, no se le ocurre cosa buena.

Después de tantos sustos, desastres, gastos y desagradables guerras mediáticas, deberíamos tener claro que el asunto de la tele autonómica no puede ser abordado sino con extrema transparencia y absoluta seriedad. Porque, una de dos, o se crea un medio público, plural, independiente y al servicio de la sociedad, o todo acaba en un cambalache con los poderes fácticos para intercambiar favores y cerrar todavía más el empobrecido arco mediático aragonés. Y eso, amigos míos, sí que no puede ser. Procuren, por favor, que no se les olvide.

 
 
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico de Aragón

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla