+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

NOVEDAD EDITORIAL

EL PERIÓDICO recupera «la memoria visual» de Zaragoza

La publicación incluye imágenes de los años 50 y tiene un precio de 15 €. Por sus cinco capítulos se recorren calles, comercios, fiestas y transportes

 

EL PERIÓDICO
13/12/2018

Más fotos

El libro ha sido diseñado por Alfredo Losada. - el periódico

La Zaragoza de los años cincuenta era brumosa y gris. Los militares, los religiosos y las grandes familias controlaban la vida cotidiana. Pero también era la ciudad que visitaron Hemingway y Dalí. La de los tranvías, los cines y los quioscos llenos de tebeos. Para recuperar toda esta «memoria visual» EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, con la colaboración de los coordinadores del Gran Archivo Zaragoza Antigua, Antonio Tausiet y José María Ballestín, ha publicado un libro que reúne 200 fotografías que muestran la vida cotidiana en las calles y los barrios de la capital.

Memoria visual de Zaragoza, los grises años 50 que se podrá conseguir a partir de hoy por solo 15 euros más el ejemplar de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, es una obra que «reivindica Zaragoza para los zaragozanos», según expresó el director del diario, Nicolás Espada. La publicación sigue la senda emprendida con libros sobre el pasado en blanco y negro de Borja o Caspe.

El libro ofrece un recorrido por una Zaragoza inmersa en el franquismo en la que afortunadamente comenzaban a organizarse focos de disidencia intelectual como la tertulia del café Niké o las obras del grupo Crónica. Las fotografías, planos, dibujos del libro se organizan en cinco grandes capítulos, tanto geográficos como temáticos.

El primero se centra en el casco histórico de la ciudad y sus principales monumentos. «La mayoría de las fotos siempre se les realizaban a los edificios icónicos», precisaron los autores. La segunda parte aborda el centro y los ensanches cuando aún mantenían el aspecto de los años 30 antes de que fueran transformados por el avance urbanístico. El tercer capítulo fija su mirada en los barrios, todavía sumidos en la placidez de la vida rural.

VIEJOS TRANVÍAS

Para terminar, la cuarta parte analiza la economía y los transportes de la época, con una gran presencia de los viejos tranvías. «Eran los protagonistas del transporte urbano en la ciudad», señaló Tausiet. También aparecen comercios desaparecidos o antiguas fábricas. La última parte se centra en la vida social y los actos festivos, religiosos o castrenses, todos con detallados textos explicativos.

El Gran Archivo Zaragoza Antigua es un contenedor virtual en el que se recogen más de 8.000 imágenes relacionadas con la ciudad «desde la prehistoria hasta la actualidad», según destacó Tausiet. Esta gran cantidad de información permitirá completar la colección de obras con nuevos tomos. El próximo se dedicará a los años sesenta y está previsto seguir hasta la actualidad.

«La memoria visual de una ciudad es muy importante para sus vecinos, pues les permite recuperar calles, plazas o parque a las personas que los conocieron y también a los que han nacido después», destacó Ballestín.

En Zaragoza en los últimos años esta corriente de arqueología visual ha tenido un gran predicamento, con obras similares sobre fotos de los años veinte o exposiciones de imágenes del siglo XIX. «Tienen su mercado porque interesan a mucha gente, y eso es algo que se puede ver en las redes sociales», precisan. Un ejercicio de moda últimamente consiste en superponer las fotos de época con lo que se conserva en la actualidad. «No se trata de llorar las pérdidas, solo de recordar lo que fue», contó.

ARCHIVOS LOCALES

Gran parte de los fondos que nutren esta publicación pertenecen a los archivos locales y provinciales de Zaragoza. Ballestín agradeció la labor «de conservación y difusión» que realiza, pero reclamó favorecer el acceso a sus documentos. «Es una pena que algunos documentos pasen desapercibidos por errores en su catalogación», lamentan.

En la obra aparecen pocas personas retratadas, pues esa fue una costumbre que no se implantó hasta la década siguiente. Pero recoge la nostalgia de los viejos neones y sus aceras. Un regalo estupendo para estas semanas de Navidad.

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico de Aragón

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla