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Monzón

La planta de biomasa deja a técnicos investigados

Un informe sostiene que aprobaron un proyecto sin garantías para la salud

 

Cartel de protesta por la planta de biomasa en el centro de Monzón. - SERVICIO ESPECIAL

EFE
19/04/2016

Dos técnicos del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) y otros dos del Ayuntamiento de Monzón (Huesca) declararán como investigados por informar favorablemente el proyecto de construcción de una planta incineradora de biomasa a menos de 600 metros de Monzón. La decisión judicial fue comunidada ayer a través del portavoz de Ecologistas en Acción en la localidad, Alejandro Serrano, que aportó un informe del Servicio de Cambio Climático del Gobierno de Aragón que cuestionaba el estudio de dispersión de contaminantes presentado por el promotor del proyecto.

Los cuatro técnicos serán llamados a declarar el próximo 18 de mayo ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Monzón, como investigados por presuntos delitos contra la ordenación del territorio y el urbanismo, y contra los recursos naturales y el medio ambiente.

En el informe se advierte que el estudio presentado por la empresa, que se valora como "poco exhaustivo", no está firmado, por lo que no consta la cualificación profesional y académica de sus autores. Además, se pone de manifiesto que el estudio no tiene en cuenta el ozono a pesar de estar exigido por el Inaga, no considera elementos contaminantes como los hidrocarburos y no entra a valorar otros focos de contaminación en Monzón.

El portavoz de la plataforma consideró "gravísima" la situación, ya que el Inaga concedió la licencia ambiental al proyecto con un estudio que no ofrecía "garantías para la salud de los ciudadanos".

La querella se dirige, asimismo, contra dos técnicos del Ayuntamiento de Monzón que avalaron con sus firmes la declaración de interés público del proyecto para posibilitar su ubicación en un polígono de suelo urbanizable no destinado a la instalación de industrias pesadas.

El proyecto prevé la incineración de 51.000 kilogramos de astillas a la hora (8.000 millones al año) para producir energía suficiente para abastecer a 300.000 personas, pero también la emisión de contaminantes y de 40 a 60 toneladas de partículas en suspensión. La actividad de la planta, añadió, generaría 2.000 millones de metros cúbicos de humo al año, equivalente a "vaciar el pantano de El Grado y llenarlo cinco veces".