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Santiago Molina: «Hay que crear una formación para profesores de instituto»

 

Santiago Molina, autor del libro y colaborador de EL PERIÓDICO. - EL PERIÓDICO

A. L. ZARAGOZA
25/01/2019

Santiago Molina, doctor en Pedagogía y catedrático jubilado de la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza, analiza todas los niveles de la pirámide educativa en su último libro La escuela organizada sobre mitos.

—¿Cuáles son esos mitos qué rodean a la escuela?

—Son varios. Por ejemplo, la creencia de que existen grupos homogéneos de alumnos, que la repetición de curso mejora el rendimiento o que el fracaso escolar se debe, únicamente, a las escasas capacidades que pueden tener los alumnos.

—España lleva años acumulando cifras muy alta de repetidores. ¿Dónde cree que está el problema?

—El problema no está en Primaria, está en Secundaria. Creo que el cambio de sistema que se hizo en 1990, con la Logse, es la clave porque, a partir de entonces, aumentaron gigantescamente los suspensos y las repeticiones. Hay quien me critica por decir que el cáncer del sistema educativo es la ESO, pero lo cierto es que con ella empiezan los problemas. Hablamos de edades adolescentes, plena pubertad... Habría que crear un nuevo modelo de formación para profesores de instituto, ya que tenemos un profesorado que aprende con un sistema más enfocado al maestro.

—¿Cree que el país logrará un pacto educativo?

—Es la clave y sin él no hay nada que hacer. Debe ser un pacto que empiece por las familias, los profesores y el personal educativo, no solo valen políticos o sindicatos. Hay que partir de las bases más primarias, que son las familias, las Ampas, los barrios... Cuando no se ha logrado ya un pacto, ahora lo veo difícil. Ningún partido está convencido.

—¿Es importante la escuela rural en esa base primaria?

—Si buscamos el mejor lugar para ofrecer enseñanza de calidad esa es la escuela rural. Ofrece proximidad, familiaridad, contacto entre todos y una vida plena de participación de los padres en la educación de sus hijos.

—¿Es partidario de los deberes?

—No se pueden mandar tantos deberes como se mandan. Los chavales ya echan muchas horas en el colegio, luego van a extraescolares y, al llegar a casa, tienen tareas. Eso es una explotación. Con las clases debería ser suficiente y si no es así, si el niño no aprende, es porque el colegio funciona mal.