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EVOLUCIÓN DE LA HIDROLOGÍA

Las tormentas y la nieve en cotas bajas alivian el caudal del Ebro

Las reservas de agua siguen al 51%, el nivel más bajo de los últimos cinco años. La margen derecha y la cuenca del Cinca son las zonas más azotadas por la sequía

 

El río Ebro a su paso por el zaragozano barrio de La Almozara, ayer. - JAIME GALINDO

EL PERIÓDICO
06/01/2018

El caudal del río Ebro ha recuperado parte de su vigor en las últimas semanas. Esta evolución se debe a las tormentas que se han sucedido en la cabecera y al deshielo prematuro y parcial de la nieve caída en cotas bajas debido a las altas temperaturas de estos días. En la tarde de ayer a su paso por Zaragoza el caudal era de casi 500 metros cúbicos por segundo. Meses atrás apenas superaba los 20 metros.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) destacó que el aumento del caudal suele ser habitual en estas fechas y consideran que, si las previsiones meteorológicas se cumplen, en los próximos días el volumen del agua podría alcanzar en algunos puntos los 1.000 metros.

Esta aparente situación de crecida, unida a la llegada de copiosas nevadas, podría generar la ilusión aparente de que la sequía que se arrastra desde hace meses podría estar remitiendo. Los propios modelos de la CHE indican que las reservas se han disparado y ya marcan mas de mil hectómetros cúbicos frente a los 483 de la media en los últimos cinco años. El buen promedio de nevadas se repite en todas las cuencas.

La CHE asume los datos pero consideran que es pronto para aventurar una tendencia general. Recuerdan que independientemente de la situación actual durante todo el invierno irán aumentando las reservas hasta alcanzar su pico en la primavera, previo al deshielo. En ese momento concreto es en el que se podrá valorar si las cantidades serán suficientes para recuperar las cifras de la sequía.

En este sentido el último parte de embalse constata que las reservas siguen muy por debajo de la media de los últimos cinco años. A comienzos de semana los pantanos solo contenían un 51% de su capacidad cuando lo habitual por estas fechas es que recogieran casi un 60%.

Las zonas más afectadas por la falta de lluvias son la margen derecha del Ebro, especialmente la cuenca del río Jalón y los pantanos del Cinca en la provincia de Huesca. Sin embargo, en este último caso no hubo restricciones agrícolas. La CHE espera aprovechar que han terminado todas las campañas de riego para recuperar los niveles. Sin embargo esto es algo que dependen de la meteorología.

AFECCIONES AL TURISMO / La falta de agua también ha provocado afecciones en el sector turístico, algo especialmente reseñable en la laguna de Gallocanta. Al llevar prácticamente seca desde hace varios meses, las grullas que la escogían como destino invernal no se han detenido en la misma, con el correspondiente perjuicio económico para los hoteles de la zona.

El Gobierno de Aragón confía en paliar las pérdidas en la agricultura y el turismo mediante una modificación del decreto de la sequía que está pendiente de aprobación en el Senado. En ese momento deberá regresar al Congreso de los Diputados para una nueva votación.

La CHE señaló que a pesar de la situación negativa se están manteniendo todos los usos de los pantanos, tanto en el abastecimiento como en la generación de energía. Sin embargo, hace unos meses reunió a los sistemas de más de 20.000 habitantes para recordar que todos ellos tienen que actualizar sus planes de sequía para saber cómo actuar en el caso de falta de agua de boca.

Entre las posibilidades que podrían poner en marcha los ayuntamientos destacan las restricciones de riego en parques y jardines o la anulación de las fuentes públicas.

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