+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Daniel Lasure: «Me gustaría jugar 1.000 partidos aquí porque es lo que siento»

 

Daniel Lasure, sonriente y apoyado sobre la placa en honor a Chirri en la Ciudad Deportiva. - NURIA SOLER

ALBERTO BOBED
11/10/2018

—Suman cuatro encuentros en Liga sin ganar. ¿Cómo está el equipo anímicamente?

—Estamos bien porque nos centramos a nivel interno y, a pesar de que los resultados no han sido los deseados últimamente, creemos que estamos en la buena dirección.

—Lleva poco tiempo en el primer equipo, pero va a hacerse especialista en situaciones difíciles.

—El futbolista tiene que estar preparado para todo tipo de situaciones. Esta es una mala y hay que levantar la cabeza, mirar hacia delante y hacerse fuertes en el vestuario.

—¿Qué les está ocurriendo?

—Hay muchas circunstancias, no una sola. Cada partido es un mundo y es complicado. También hay un rival delante y no es fácil jugar, o puede ser que un día no estés acertado, o que el rival esté mejor tácticamente… No hemos puntuado tanto como querríamos, pero estoy seguro de que sumaremos pronto.

—El Real Zaragoza tiene una idea de juego clara y reconocible. ¿Le han cogido el truco?

—No lo creo. Los equipos estudiamos mucho a los rivales y ellos también intentan contrarrestar tus puntos fuertes y hacértelo pasar mal. Los equipos también sufren con nosotros y tienen temor de que les hagas daño a ellos y no al revés. No es cuestión de que te cojan el truco, sino miedo a que nosotros se lo cojamos a ellos.

—Pero cuesta entender el cambio desde la goleada en Oviedo.

—No sé por qué se ha tomado ese momento como punto de inflexión. Quizá por el resultado, que fue muy abultado. Si nos centramos exclusivamente en el juego creo que no hay grandes diferencias. Ese día se dieron muchas circunstancias por las que marcamos cuatro goles y en otros partidos hemos tenido ocasiones para meter más tantos y que se hubieran dado resultados más abultados y no ha sido así. Es circunstancial y no considero que sea un punto de inflexión. En el juego y resto de aspectos el equipo está siendo estable.

—Repetir la segunda vuelta de la última temporada es muy complicado, casi imposible, y se antoja importante comenzar a ganar.

—Somos conscientes de que repetir lo que ocurrió el año pasado no es imposible, pero sí muy difícil. La Liga es larguísima y cada día te juegas tres puntos y nada más. Si ganamos al Numancia y al Tenerife te vuelves a poner arriba y deja de salir la pregunta de si tendríamos que repetir una hazaña. Nos vamos a veces demasiado al largo plazo. Creo que ni ayuda ni sirve para nada.

—Salvando el encuentro ante Las Palmas, en el que se queda fuera de la lista, en Liga lo ha jugado todo. ¿Se siente indiscutible?

—No, en absoluto. Creo que eso es uno de mis puntos fuertes, porque siempre intento estar en tensión y sabiendo que debo ganarme la confianza del entrenador. El fútbol tiene innumerables ejemplos de jugadores que parecen intocables y que son la leche, pero cualquier mala época te pasa factura, desapareces y nadie se acuerda de ti.

—Tras su gran segunda vuelta de la campaña pasada y los minutos que acumula en esta, sumado al año de experiencia que ya tiene en el equipo, ¿se siente más importante o con más peso dentro del vestuario?

—No, ni en el aspecto personal ni en el futbolístico, pero sí con un grado mayor de responsabilidad, pero es algo mío y personal. No es algo que me haya hecho sentir nadie. Por mi manera de entender las cosas y por los años que llevo aquí, el paso del tiempo va cambiando tu rol y no siento que el entorno me haga sentir con más responsabilidad, es algo que siento yo.

—Este verano y el comienzo de la temporada han sido convulsos por su posible salida del equipo, los rumores y la renovación que tiene pendiente. ¿Le ha llegado a afectar?

—Absolutamente todo lo que pasa y te incumbe te afecta. Todos somos personas. A mí me afecta como jugador, al periodista lo mismo con algo que haya hecho mal o bien y al albañil le afecta que le digan que ha colocado mal o bien un ladrillo. Para mí, la gran diferencia entre ser un buen futbolista o no es cómo afrontas y das respuestas a la incertidumbre que tienes alrededor. Debes entender cuánto tiempo tienes que llevar la carga, cómo debes solucionarlo y afrontar la situación. Ahora estoy perfecto, pero en el momento lo que más afecta es la incertidumbre y obviamente no estás al 100%, ni antes ni después.

—¿Cómo lo afrontó en su caso?

—Lo primero es aceptar la situación y asimilar lo que hay. No se puede volver al pasado para cambiar nada, y no le hablo de que me quiera ir o quedar aquí. Me refiero a cualquier situación. Hay que encararla con normalidad porque no te queda otra.

—Le llega el 30 de agosto la oferta del Eibar. ¿Qué piensa y cómo pasa ese día?

—Me viene la noticia de que el Eibar hace una oferta formal por mí. El jugador está más ajeno a lo que está pasando de lo que parece. Tenemos menos información de lo que se pueda pensar. Siempre estamos enterados de lo que ocurre, pero estás comiendo en casa o con la familia y no todo depende de ti. Por mucho que vaya todo sobre ti, no eres el protagonista de lo que estás haciendo. Vine a entrenar normal y recuerdo que había estado con el pie dolorido y, además, todo el mundo en el vestuario y el entrenador saben que si puedo entrenar, entreno; y que si estoy dolorido, no podía entrenar. Trabajé normal, comimos en la Ciudad Deportiva y me fui a casa. Me iba llamando el representante y amigos, pero mi margen de actuación no era ninguno y de mí no dependía gran cosa.

—¿Hubo dudas sobre si marcharse al Eibar o quedarse en el club? ¿Es Lasure el que quiere quedarse o es el Real Zaragoza el que no quiere venderle?

—Puedo hablar por mí, no por el club. El Zaragoza hizo lo que consideraba que tenía que hacer y que era mejor para la entidad y para el jugador. Aunque parezca mentira, no reside tanto en mí la decisión. Llega la oferta y evidentemente piensas en lo que te ha llegado y le das al coco, pero sabes que no dependen las cosas de ti. Soy zaragocista, me gusta el club y estar aquí. Llevaba en ese momento 30 partidos con el Real Zaragoza y cada vez que salgo a La Romareda disfruto como un enano. Me gustaría jugar 1.000 partidos más aquí, porque es lo que siento. Obviamente, cuando te llega una oferta, la valoras, pero la decisión en gran parte no depende de mí y, por tanto, no sirve de nada decir que quieres una cosa o la otra.

—De sobra es conocido su zaragocismo y además defiende al equipo en el campo. ¿Entiende que parte de la afición dudase de usted?

—Sí, lo entiendo, y me siento halagado en el fondo, porque si no hubiese gente molesta cuando me llega una oferta del Eibar me sentiría menos querido. Que la gente saque los dientes cuando llega una oferta por uno de los suyos demuestra de un modo u otro que te quieren.

—Pero era una oportunidad importante en el apartado económico y deportivo por ser Primera División.

—Hay que tener en cuenta todo, desde luego, y no se puede pasar por alto que hay ciertas cosas que son importantes. No podemos ser falsos. Es más por el aspecto económico que valoras una situación que por el deportivo. Por el apartado deportivo no tengo ninguna duda. Ninguna. Estoy convencido de que en pocos sitios puedo vivir lo que vivo en La Romareda. Deportivamente estoy convencidísimo de que en pocos sitios se puede vivir lo que se vive aquí y eso me ilusiona. Estoy viviendo un sueño y lo siento así de verdad, pero está el aspecto económico y también es importante. Ese quizá es el único apartado que te hace plantearte las cosas. El plazo en el que pasa todo es muy corto y era consciente de que no dependía todo de mí, así que te dejas llevar.

—¿Ese compromiso con el club se va a plasmar pronto en una renovación?

—Espero que sí y ojalá así sea.

—También es un gesto de reconocimiento del club que le quieran subir el sueldo teniendo contrato en vigor.

—Por mucho que me lo haya podido ganar, es iniciativa del club. No he ido a nadie a decirle: «Ey, ¿me subís el sueldo y mis condiciones?». Lo han hecho porque han querido y es de agradecer, igual que dieron el paso de darme la oportunidad de subir al primer equipo.

—Además también supone una forma de reafirmar su compromiso con el Real Zaragoza.

—Una renovación conlleva un acuerdo económico, deportivo y muchas cosas. Es una forma de unir más al jugador al club y una muestra de fidelidad.

—Con respecto a la pasada temporada la defensa es prácticamente la misma. ¿Por qué les están metiendo tantos goles en las últimas jornadas?

—Creo que no hay ningún problema y que es algo puntual. El jugador toma decisiones y tienen unas consecuencias. Puede haber fallos individuales o tácticos, pero cada momento tiene una circunstancia. Puede darse que un defensa rompa la línea o que alguien ande despistado, por ejemplo. No es cuestión de que la defensa como tal esté mal, es algo de todo el equipo. Si nos marcan más goles evidentemente algo no estamos haciendo bien, pero no creo que la defensa como tal esté mal.

—El estilo de Idiakez, quizá más ofensivo que el de Natxo, ¿les deja a los defensas más desprotegidos y con menos apoyo de las otras líneas?

—No lo siento así. Tengo una sensación similar a la del año pasado. En algunas situaciones de esta temporada en las que hemos perdido el balón nos han pillado peor posicionados, pero no creo que tenga que ver con que el equipo quiera atacar más. No creo que tenga que ver, porque el año pasado también éramos muy ofensivos.

—¿Qué diferencias ha encontrado entre Natxo e Idiakez?

—Imanol es más parecido a Natxo de lo que nos podamos imaginar. Les gusta a los dos un fútbol completo, creativo y combinativo. En lo sustancial y en la esencia hay menos diferencias de lo que nos podamos imaginar. Las diferencias están en los pequeños matices de cada uno.

—¿Y en el trato personal?

—También creo que son parecidos. Entienden que el jugador tiene una posición y el entrenador otra, pero se puede hablar y dialogar. Quizá Natxo es algo más reservado, pero tampoco son muy diferentes.

—En el primer gol del Albacete se despista y le ganan la espalda. ¿Cómo lo afronta un jugador a nivel mental?

—Cada uno es diferente. Soy una persona que le da muchas vueltas a las cosas, no me gusta dejarlas pasar y pensar en lo que he hecho bien y mal. A partir de ahí reflexiono e intento mejorar, porque la continua mejora, y no pensar en que se hace todo bien, es la base de cualquier futbolista. Intento dedicarle el tiempo justo tanto a los errores como a lo que hago bien porque entre partido y partido hay pocos días y, si le das demasiada relevancia, te va a pasar factura.

Destacamos

Galerías de fotos
  • Llegada a Zaragoza de Salma Paralluelo

  • El Tecnyconta arrasa al Joventut (112-66)

  • Partido de Aspanoa 'Metamos un gol al cáncer'

   
1 Comentario
01

Por Artimaño 9:00 - 11.10.2018

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Si quieres llegar a los 1000 partidos defiende mejor. Los canteranos también deben hacer autocrítica.