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LA CRÓNICA DE RAQUEL MACHÍN

Oportunidad perdida

El Casademont se desinfla en la segunda parte y se despide de la Copa en cuartos al caer ante el Unicaja

 

Seeley, en el suelo durante el partido de Copa. - ACB PHOTO

RAQUEL MACHÍN
14/02/2020

La cuarta participación del Casademont Zaragoza en la Copa del Rey terminó a la primera. El equipo aragonés dejó escapar una oportunidad de oro para hacer algo grande y cayó ante el Unicaja por 90-86 en una mala segunda parte después de haber dominado la primera. El conjunto de Porfirio Fisac ha pagado muy caro llegar a esta cita sin un pívot de recambio, sufrió lo indecible en el rebote y se quedó sin opciones en un final de errores. La sensación durante muchos minutos fue que el Unicaja era un rival ganable, pero el Casademont dio vida a su oponente cuando lo tenía contra las cuerdas y, con sus jugadores principales enrachados, ya no fue capaz de pararles. Seeley fue su único recurso.

La fiesta en la grada no pudo ser completa. El equipo sintió muy de cerca el calor de los suyos. El grueso de los 350 aficionados desplazados a Málaga animaron sin cesar desde uno de los fondos, el opuesto al que se encontraban los aficionados del Unicaja. Aunque se encontraban en un número superior, las bufandas con led que comercializa el club hicieron que los zaragozanos fueran bien visibles desde el principio y los cánticos de «¡Zaragoza, Zaragoza!» y «¡Ole maños, ole!», atronaron en muchas fases. Al final la alegría fue para los locales, que despidieron a los rivales al grito de «¡Zaragoza, Zaragoza!». Ahora podrán disfrutar de Málaga.

El Casademont comenzó muy serio y muy acertado. Con Seeley imponiendo su calidad y Brussino muy atento a los rebotes, el dominio fue aragonés desde los primeros compases. El Unicaja intentó una defensa férrea que impidiera el juego habitual del Casademont, buscando el fallo de los jugadores de Fisac. Pero no les tembló la mano a los aragoneses ni les pudo el escenario. Advirtió Porfirio Fisac en la previa de que las claves estarían en el rebote y en el acierto de tres y no se equivocó. El alto ritmo de juego y el tino desde el 6,75 dieron el dominio al Casademont.

La primera parte fue trepidante y de color rojo. DJ Seeley puso la música con 18 puntos de todos los colores. El escolta lo hizo como siempre, como si nada, anotando aquí y allá, por calidad, buscando sus ventajas, generándose sus tiros. Un espectáculo para la vista. Sin embargo, el Unicaja se hizo con el dominio del rebote ofensivo y, durante unos minutos, hizo sufrir y mucho al Casademont Zaragoza. Los locales tuvieron segundas y terceras opciones que aprovecharon para seguir enganchados al partido e, incluso, para darle la vuelta. Ese era el mayor peligro, la principal fuga de agua que podía hacer naufragar al Casademont. Pero encontró la manera de taparla en los últimos instantes antes del descanso e irse al intermedio con ventaja (41-48).

EL CAMBIO / El Casademont volvió a ser el equipo que ha llegado hasta aquí, dando así carpetazo a su última derrota y mostrando el hambre que se ha visto en estos jugadores en los momentos decisivos vividos hasta ahora. Pero tras el descanso el color del partido cambió al verde local. El Unicaja se empleó mucho más en defensa y al Casademont le castigaron las faltas muy pronto. El conjunto aragonés perdió fluidez en ataque y cometió más errores. Cada vez le costaba más anotar, mientras los puntos en el otro lado caían con más facilidad. El conjunto de Fisac llegó a tener una renta de nueve puntos que se volatilizó en nada.

Desde el 45-54 se perdió el Casademont. Una pérdida de Ennis acabó en triple de Díaz y el Unicaja empezó a creer. El base, Adams y Thompson empezaron a anotar co facilidad mientras a los aragoneses se les iba haciendo muy cuesta arriba. Cada vez más. El tercer cuarto terminó con 69-63 y la tendencia totalmente cambiada en el juego. Y ya no hubo vuelta atrás. El equipo aragonés se quedó sin respuestas y sin puntos. Solo Seeley seguía a lo suyo. Fisac apostó por darle el final de partido a Fran Vázquez porque necesitaba un pívot como el comer, pero el rebote siguió siendo malagueño. 43 capturaron los locales por 32 los aragoneses. Uno de sus puntos fuertes convertido en debilidad.

Aun así tuvo más vidas el Casademont hasta el final, llegó a ponerse a uno porque el Unicaja no era el equipo redondo de antaño. Sin embargo, los minutos finales se convirtieron en un carrusel de pérdidas, pases que no llegaban a su destino, tiros que se estrellaban en el aro una y otra vez. 18 pérdidas acumuló el Casademont por las 14 del Unicaja. Muchas para ambos, en todo caso. El equipo de Fisac se cayó en la segunda parte y dejó pasar una oportunidad de oro. Será difícil que vuelva a verse en una Copa así. Ahora toca centrarse en la Liga y en la Champions. Y en la búsqueda de un pívot. 

 
 
4 Comentarios
04

Por Miramonte 9:43 - 15.02.2020

Y a la hora de la verdad, hemos hecho un Porfirio, mucho fuego de artificio, mucho bla bla bla, y cuando llega el examen, una vez más, el ínclito Porfirio, como un dechado de cobardía entrega la cuchara. Porfirio no da más....... Le falta ADN ganador.

03

Por LIA 9:39 - 15.02.2020

No pasa nada otro año será. Solo con ver con la rasmia que juegan y la ilusión que crean en sus aficionados ,señores yo como zaragono les doy las gracias.

02

Por Don Minervo 9:37 - 15.02.2020

A este equipo le hace falta un cinco imperiosamente. Lo de las torrijas en algunos partidos en determinadas fases de un partido es algo que deberían corregir.

01

Por rert 8:34 - 15.02.2020

Barreiro, Hlinasson y Radovic jugaron 11, 12 y 13 minutos. Incomprensible. El equipo no fue fiel a su juego; tampoco el entrenador a su filosofía. Grandísima oportunidad perdida. Fisac quiere hacer historia con Basket Zaragoza. La primera oportunidad se le ha ido. Esperemos que no se caiga el equipo a partir de ahora.