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Foro Económico de Davos 3 Debate sobre la tributación

Ana Botín reclama a Irlanda «una fiscalidad digital más justa»

La presidenta del Santander rechaza la ‘tasa Google’ pero aboga por tributar donde se opera. El ministro francés de Finanzas pide un impuesto mínimo en Sociedades para todas las compañías

 

Patricia Botín, en el centro, con la comisaria Cecilia Malmström, a la derecha. - WEF /SIJKARIN FON THANACHAIARI

ROSA MARÍA SÁNCHEZ
25/01/2019

No es la primera vez que la presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, reclama una fiscalidad de los negocios digitales sin ventajas respecto a los impuestos que soportan los negocios tradicionales, pero probablemente sí es la primera vez que lo hace a la cara del primer ministro de Irlanda, un país europeo que pasa por ser el paraíso fiscal de los grandes gigantes tecnológicos.

Ana Patricia Botín y Leo Varadkar compartieron ayer mesa de debate en el Foro Económico Mundial (WEF por su sigla en inglés) en la localidad suiza de Davos en una sesión titulada como El nuevo impulso para Europa en la que ambos se enredaron en una breve polémica sobre la fiscalidad de los negocios digitales.

«El principio de tributar allí donde se genera el beneficio no se está cumpliendo y eso produce problemas a nivel laboral, social, etcétera» dijo la pesidenta del Santander antes de volver a reclamar «una tributación justa» para todas las compañías. «No estoy a favor de un impuesto digital», puntualizó Botín distanciándose así de la iniciativa del Gobierno de Sánchez y de la propuesta de directiva de la Comisión Europea. «Estoy a favor de pagar impuestos allí donde se genera valor (...) y si todos pagan un poquitín más otros pagarán un poco menos», resolvió.

«Los impuestos deben recaudarse donde se producen los beneficios», replicó Leo Varadkar, defendiendo así el criterio de la ubicación de la sede de la compañía que tantos ingresos ha reportado a su país con el atractivo de ofrecer los menores impuestos de la UE. «Nosotros no fabricamos aviones, pero sí los compramos. Y no nos planteamos poner una tasa especial a Airbus por ello», citó el irlandés a modo de un ejemplo que no pareció convencer a Botín.

La presidenta del Santander era la única representante del mundo empresarial en esta mesa de debate, moderada por el fundador del WEF, Klaus Schwab, en la que también participó la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, y los primeros ministros de Holanda, Mark Rutte, y de Polonia, Mateusz Morawiecki.

Este último pidió abiertamente «poner coto a la competencia fiscal entre países» dentro de la Unión Europea y agradeció las iniciativas de Francia y de Alemania a favor -dijo- de la imposición digital y «de que nos deshagamos de los paraísos fiscales en Europa, para que todos compitamos en las mismas condiciones».

A modo de evasiva, Varadkar se remitió a los trabajos de la organización de países desarrollados OCDE para avanzar en iniciativas más justas de fiscalidad internacional.

NUEVAS REGLAS

Precisamente este organismo estima que los gobiernos están perdiendo entre 100.000 y 240.000 millones anuales de recaudación debido a las deslocalización de sus beneficios. Conforme la globalización se vuelve cada vez más digital, el reto es buscar sistemas de impuestos más eficaces, según se puso de manifiesto en otra mesa de debate sobre fiscalidad, también en el Foro de Davos, en la que participó el presidente de la OCDE, Ángel Gurría.

También en Davos, el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, apeló a la necesidad de un nuevo sistema global impositivo, incluida una tasa digital sobre los gigantes tecnológicos.

En una entrevita en Reuters TV, Le Maire dijo que ha discutido sobre este tema con su homólogo en EEUU, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. «Existe una coincidencia entre todos los miembros del G-7 sobre la necesidad de un nuevo sistema tributario».

Los diferentes niveles de tributación de los negocios tecnológicos constituyen solo un aspecto de los diferentes retos regulatorios que plantea la irrupción de la economía digital, como se está viendo estos días en las capitales españolas de Madrid y Barcelona a propósito de las huelgas de taxistas contra las ventajas regulatorias de las plataformas de vehículos de transporte con conductor (VTC).

El Gobierno español ha sido el primero de la Unión Europea en aprobar un proyecto de ley para la creación de una tasa, del 3%, sobre la facturación de las plataformas tecnológicas. Precisamente la consejera delegada de la plaforma de alquileres turisticos Booking.com, Gillian Tans, le expresó al presidente Sánchez su descontento por esta tasa durante el encuentro que ambos mantuvieron en Davos. Según fuentes del Gobierno, no plantearon esta cuestión ninguno de los otros representantes de tecnológicas con los que Sánchez se reunió (Facebook, Amazon Web Services, Microsoft e IBM).