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FORO DE DAVOS

Broche de oro inesperado en Davos

La Organización Mundial de Comercio anuncia un acuerdo entre la mitad de sus miembros para negociar reglas para el comercio electrónico mundial. El Foro Económico Mundial clausura su 49 edición con el cambio climático y la desigualdad como retos pendientes

 

El consejero Federal de Suiza de Comercio Guy Parmelin, sentado, conversa con el director general de la Organizacion Mundial del Comercio, Roberto Azevedo, en el Foro de Davos. - EL PERIÓDICO

ROSA MARÍA SÁNCHEZ
25/01/2019

La 49 edición del Foro Económico Mundial de Davos quedó clausurada este viernes con la satisfacción entre sus organizadores de haber contado con un insospechado broche de oro. El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Roberto Azevedo, anunció en la pequeña localidad suiza un acuerdo entre 76 miembros de este club (la mitad de todos ellos) para iniciar en marzo la negociación de reglas para el comercio electrónico. 

Nada menos que China y Estados Unidos -con una guerra comercial en ciernes-, además de Japón y la Unión Europea se encuentran en este grupo impulsor de nuevas reglas. Faltan otros, como India.

“China no es un firmante originario de la OMT. Pero ellos han reafirmado ahora su intención de empezar negociaciones sobre comercio electrónico”, saludó Azevedo.

No podía haber mejor final para esta semana de debates en el Foro Económico, que había sido formulada por sus organizadores como una extensa y profunda reflexión sobre los retos de la llamada “Globalización 4.0”, marcados, precisamente, por los desafíos regulatorios que plantean los nuevos negocios de la economía digital y por unos organismos multilaterales malheridos por el auge de los nacionalismos, que lidera el presidente estadounidense Donald Trump.

 

SIETE VIDAS DEL CAPITALISMO 

Visto así, el acuerdo anunciado por Azevedo bien puede ser interpretado como un buen broche de oro para esta cumbre anual de líderes políticos, sociales y económicos que desde sus orígenes, en 1971, solo persigue ir adaptando el viejo modelo de capitalismo liberal a los nuevos tiempos para garantizarle siete vidas, o más.

El cambio climático, la transición energética, el envejecimiento demográfico, el aumento de las desigualdades,, el reto tecnológico y la amenaza de una nueva recesión mundial son los desafíos que ahora debe enfrentar el capitalismo; pero también, los nacionalismos que dan pie a guerras comerciales, los populismos, los movimientos migratorios y las tensiones geopolíticas que cuestionan el viejo orden económico internacional, según plantea la agenda de Davos.

“El capitalismo no es inmoral, es amoral. El capitalismo ha sacado a más gente de la pobreza que ningún otro ‘ismo’, pero es una bestia salvaje que, si no es domada, puede devorar a muchas personas en el camino”, sentenció Bono, el cantante de U-2, reconvertido desde hace años en lo que se conoce como un “Davos man”, por su habitual presencia en este foro capitalista.

 

REGLAS PARA EL SIGLO XXI

El acuerdo de 76 miembros de la OMC para empezar a negociar reglas para el comercio electrónico en el mundo, con el objetivo de lograr un acuerdo antes de fin de año, no garantiza, sin embargo un buen resultado. Hace solo un mes que este organismo multilateral vio frustrado su intento de abrir esta negociación en su reunión de Buenos Aires. 

No va a ser fácil, con la amenaza de una guerra comercial en ciernes entre China y EEUU, las dos mayores potencias económicas del mundo. Pero el ministro de Comercio de Japón, Hiroshige Seko, está dispuesto a empujar y ha anunciado en Davos que su país, en calidad de presidente de turno del G-20, contribuirá a acelerar las negociaciones. “Las actuales reglas de la OMC no responden a las necesidades del siglo XXI”, apuntó el japonés.

Según datos de la OMC, el comercio electrónico mueve en el mundo alrededor de 27,7 billones de dólares, de los que 24 billones constituyen transacciones entre empresas. Y todo ello bajo unas reglas fiscales, laborales, de consumo y de todo tipo que nada tienen que ver con las que encorsetan al negocio tradicional.

En la sesión de clausura de la 49 edición del Foro Económico Mundial, sus organizadores destacaron el anuncio de la OMC como uno de los logros que que justifican la existencia de esta reunión anual, cuya utilidad es cuestionada por muchos. “No sé si es útil o no, pero lo cierto es que el Foro te permite contactar en muy poco tiempo con muchas personas y empresas con las que te llevaría meses concertar citas”, valoró un representante del Gobierno español que visitaba por primera vez lo que definió como “este circo”.