+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Patronal y sindicatos ven "peor" la situación que hace un año

López de Hita denuncia el trato de la banca al empresario

 

R. B. L.
08/09/2011

Peor que hace un año. El diagnóstico no solo es grave sino que también es compartido por la patronal (CREA y Cepyme) y los sindicatos aragoneses (CCOO y UGT). Sus máximos responsables analizaron ayer, en una mesa redonda celebrada en la jornada organizada por el CESA, la situación económica actual y trataron de buscar fórmulas para salir del pozo: reforma fiscal, lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida, así como la mejora del acceso al crédito por parte de las empresas, entre otros temas.

Todos ellos coincidieron en el fracaso de las medidas y reformas impulsadas por el Gobierno y en que el diálogo social es una de las fortalezas que existen en Aragón para mejorar las cosas. Con todo, el presidente de Cepyme, Aurelio López de Hita, y el secretario general de UGT, Julián Lóriz, apuntaron la necesidad de que la política "partidaria" no interfiera en la negociación de los agentes sociales.

Pero más allá de formalismos, fueron el elevado desempleo y el acceso al crédito los asuntos que centraron buena parte del debate. En relación con la situación aragonesa, Morte puso de manifiesto que "es necesario crear un campo de aplicación entre trabajadores y empresarios que permita la creación de empleo". Mientras, el líder de CCOO en Aragón, Julián Buey, destacó que el crecimiento del desempleo, tanto en la comunidad como a nivel nacional, puede desembocar en un aumento de la exclusión social.

Pero la denuncia la realizó López de Hita, quien afirmó que la escasez de crédito ha afectado a pequeños empresarios y autónomos, a quienes "algunas entidades les persiguen como si fuesen presuntos delincuentes". Además, añadió que el consumo ha caído entre el 30 y el 40% en algunos sectores productivos.

Para Julián Lóriz la situación actual se debe a un "fracaso" de las políticas económicas del Ejecutivo y un descenso de la confianza de la sociedad.