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LAS ENERGIAS RENOVABLES EN LA COMUNIDAD

El proyecto de biomasa de Alcalá de Gurrea se encuentra al ralentí

  •  La empresa Biomap anunció que en el 2002 abriría una planta energética a partir del cardo


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    La empresa Biomasas del Pirineo (Biomap) no ha cumplido su objetivo pero no arroja la toalla. En la - Foto:ARCHIVO

    NICOLAS ESPADANICOLAS ESPADA 22/12/2002

    La empresa Biomasas del Pirineo (Biomap) no ha cumplido su objetivo pero no arroja la toalla. En la primavera de este año debería haber puesto en marcha en el municipio oscense de Alcalá de Gurrea una planta de generación eléctrica con biomasa utilizando el cardo borriquero como principal material combustible para la producción de energía. Iba a ser la primera térmica del mundo en quemar paja de cardo.

    La noticia, de gran repercusión nacional en abril del año 2000, generó muchas expectativas en el pueblo, donde se iban a invertir más de 16 millones de euros (2.662 millones de pesetas), ya que se crearían 40 puestos de trabajo directos y 700 indirectos y, una vez incorporadas el resto de plantas en el polígono --una de compostaje y otra de biocombustibles--, el empleo generado podría superar los 100 directos y los 1.000 indirectos.

    SITUACION Hoy, más de dos años y medio después del anuncio, sólo una persona trabaja en Alcalá, se ha rebajado la creación de empleos a 14 directos y otros 200 indirectos, se tienen unas cien hectáreas cultivadas de cardo pero este año no se ha recogido nada por las heladas, se tienen problemas con la evacuación de la electricidad y de la inversión poco se sabe porque las ayudas solicitadas no llegan y la única que se ha hecho pública, casualmente a primeros del pasado noviembre --1.350.292 euros aprobada por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos-- es desconocida oficialmente por Alfredo Til, responsable del suministro de Biomap y el único trabajador de la empresa en Alcalá de Gurrea: "A la empresa nadie ha comunicado esta subvención", afirmó a este periódico la semana pasada.

    La planta se extenderá en una superficie de 14 hectáreas del polígono industrial de Alcalá que promueve el ayuntamiento y que, según el alcalde, Lorenzo Til, del PAR, hermano del responsable de Biomap, se está urbanizando y ya tiene agua y luz. La potencia también se ha rebajado. De los 12 megawatios y 105.000 toneladas de paja al año que se anunciaron en noviembre del 2000, ahora ya se habla de 10 y 80.000 toneladas y si en el año 2000 se afirmaba que en dos años habría 5.000 hectáreas cultivadas de cardo, en la actualidad tan sólo hay unas cien hectáreas.

    Alfredo Til apuntó a este periódico que los agricultores de la zona han sido muy reacios a potenciar este cultivo y esto ha frenado aún más el proyecto. Además la DGA les rechazó una subvención como infraestructura energética para el medio rural y el proyecto está estancado con la evacuación eléctrica (la planta iba a generar 91,2 gigawatios/hora de electricidad al año para abastecer a unas 30.000 personas) ya que la línea férrea de velocidad alta Zaragoza-Huesca atraviesa justamente la zona.

    MAS PROBLEMAS El proyecto tuvo otro revés. Antonio Serrano, exdiputado nacional por el PAR, era el director del proyecto hasta que tuvo que abandonarlo al ser nombrado director de la Oficina del Gobierno de Aragón en Madrid. El había explicado en abril del año 2000 que la planta de biomasa contemplaba la incorporación progresiva de otros tipos de plantas de generación limpia en el llamado polígono Sosoverde de Alcalá de Gurrea, su pueblo. "Será el primer lugar del mundo donde exista una integración de todas las energías limpias: dos plantas de bioetanos y biodiesel, dos parques eólicos y la central minihidráulica del embalse de la Sotonera", declaró entonces a este periódico.

    En la actualidad, sólo Entaban-Biocombustibles del Pirinero, tiene en obras su planta en la que producirá biodiesel con aceite de colza y girasol. Según Juan José López, presidente de Entaban, a finales de enero empezarán a trabajar. La planta de compostaje iba a producir 100.000 toneladas de abono orgánico para la fertilización de cardo y a su vez se alimentaría de las cenizas que desprende la planta de biomasa. De momento, sigue siendo un proyecto. Pero Alfredo Til no arroja la toalla: "Nos consuela el hecho de que una planta similar que hay en Sangüesa costó seis años montarla y desarrollarla". En Alcalá, van camino de tres años, aunque la incredulidad de agricultores y vecinos aún es muy alta.

       
     
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