+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

AUTOMOCIÓN

Las ventas de coches caen en China por primera vez en 20 años

El mercado chino cayó un 6,6% en el año 2018 por la guerra comercial y la caída de las acciones de varias compañías Las inversiones extranjeras se mantienen pero marcas como Jaguar-Land Rover ya se ven afectadas por este bajón

 

Concesionario de coches en Pekín. - AP

LAURA PARADA / ÀLEX SOLER
11/01/2019

Las ventas de coches en China cayeron en 2018 por primera vez en más de 20 años. Durante meses, todo apuntaba a que el mercado del Gigante Asiático estaba cayendo, pero todavía no había la confirmación oficial. Como adelantó este mismo miércoles la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China, finalmente se vendieron 22,7 millones de vehículos el año pasado, un 6% menos que en 2017. Las principales causas de la caída han sido principalmente la guerra comercial entre Estados Unidos y China, ahora en tregua, y la caída de las acciones de las prinicpales firmas del país.

No obstante, la guerra comercial ha sido el principal escollo para la demanda del sector, que se desplomó, sobre todo, a partir de junio y julio, fecha en la que China aumentó los impuestos sobre los vehículos importados de Estados Unidos del 15 al 40%. La subida de los precios y la baja demanda durante los últimos meses, con caídas más pronunciadas cada mes desde el pasado junio, han provocado la primera caída del mercado en dos décadas.

Las restricciones de propiedad de coches en algunas ciudades, como Pekín, tampoco han ayudado a que la demanda se mantenga alta. El gobierno chino ya está preparando medidas para revertir la situación y, en medio de la tregua entre el país asiático y Estados Unidos, se comprometió a reducir los impuestos sobre los coches estadounidenses al 15% de nuevo. No obstante, si acabada la tregua de 90 días no hay acuerdo, los aranceles podrían volver a subir.

POCOS CAMBIOS EN 2019

La Asociación de Fabricantes de Automóviles de China (CAAM) estima que el mercado no cambiará en 2019 pese a que los vehículos de gasolina y los diésel estén cayendo. El organismo confía en la imparable subida de los coches eléctricos en el país, en 2018 se vendieron un millón entre híbridos enchufables, eléctricos y vehículos de pila de combustible, ayude a compensar esa caída. Según la CAAM, en 2019 la expectativa es que la cifra sea de 1,6 millones de unidades.

Marcas como Volkswagen, BMW, GM o Tesla seguirán apostando fuerte por invertir en la electrificación en China. La Asociación de Automóviles de Pasajeros de China, por su parte, estima que las ventas subirán un 1,2% en 2019 y apunta que una relajación de las restricciones en las grandes ciudades ayudarían a mejorar esa cifra.

JAGUAR-LAND ROVER, DESPIDOS 'COLATERALES'

Aunque no solo los inversores están nerviosos con la situación actual. Mientras algunos piensan que ha sido una situación aislada, otros tienen miedo de que el mercado se estanque. De hecho, los fabricantes dudan si el crecimiento volverá y no saben si invertir y arriesgarse a sufrir pérdidas y una capacidad excesiva o esperar y arriesgarse a no estar preparado ante un posible cambio de tendencia y no beneficiarse de una nueva subida. De momento, según apunta la agencia Bloomberg, Ford planea lanzar 50 nuevos coches en China para 2025, Volkswagen invertirá 4.000 millones de euros en el país y General Motors quiere seguir invirtiendo en el Gigante Asiático.

Sin embargo, algunas compañías que tenían el ojo puesto en las inversiones chinas han tenido que echar el freno.Jaguar-Land Rover despidió esta semana a 4.500 trabajadores en Reino Unido para hacer frente a la ralentización en China y la caída de la demanda de sus vehículos diésel. Esta medida está dentro del programa "Charge and Accelerate" que comenzó con una fase inicial que provocó el despedido de 1.500 trabajadores de la empresa en 2018, para conseguir ahorrar un total de 2.500 millones de libras (2.770 millones de euros) en 18 meses. Además el grupo también apostará fuertemente por aumentar la fabricación de coches eléctricos en el año 2019.

Los despidos representan el 10% de la plantilla en Reino Unido que cuenta con un total de 40.000 trabajadores. Los recortes de personal afectarán, principalmente, a contratistas, altos directivos, supervisores, ingenieros y diseñadores. La compañía asegura que los trabajadores de la fase de producción no se verán afectados.

El programa "Charge and Accelerate" tiene como objetivo reducir un total de 1.000 millones de libras (1.108 millones de euros) de los cuales más de la mitad ya se han recuperado en 2018. La compañía propiedad de la multinacional india Tata Motors, se enfrenta también al problema de las ventas de vehículos diésel que se han desplomado a causa de los nuevos impuestos generados por el escándalo de emisiones engañosas del grupo Volkswagwen. Para Jaguar Land Rover el diesel representa el 90% de las ventas británicas y el 45% de su venta mundial. Ante esta situación, el grupo también empezará un plan de desarrollo del coche eléctrico en las nuevas plantas de China y Eslovaquia donde se producirá la nueva generación de Land Rover eléctrico.