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FESTIVAL DE CINE

El estigma de la homosexualidad

El director guatemalteco Jayro Bustamante presenta en San Sebastián 'La llorona' y 'Temblores', por la que ha sido acusado en su país de ser un enviado del mal

 

Jayro Bustamante, en la Berlinale del 2015, presentando ’Ixcanul’. - AFP / JOHN MACDOUGALL

BEATRIZ MARTÍNEZ
20/09/2019

Hace unos años se convirtió en uno de los grandes descubrimientos de la Berlinale gracias a su ópera prima Ixcanul (2015) y ahora vuelve a demostrar que es uno de los directores latinoamericanos más combativos que operan en la actualidad por su capacidad para sacar a relucir algunas de las lacras que siguen existiendo en su país de origen, Guatemala. Jayro Bustamante presenta dos películas en esta edición del Festival de San Sebastián. La llorona, en la que utiliza la leyenda de terror para hablar del conflicto armado en su país, y Temblores, en la que destapa uno de los tabús más dolorosos que siguen existiendo en la sociedad guatemalteca, la homosexualidad.

'Temblores es la tercera película de un tríptico que empecé a trabajar con 'Ixcanul', cuenta el cineasta en conversación telefónica atrapado entre aeropuertos antes de pisar el certamen. Quería tratar los insultos más importantes para los guatemaltecos, que son perpetuados, respetados e incluso causan orgullo al ser utilizados. El primero es indio, reflejo absoluto de nuestro poco orgullo hacia nuestros orígenes. El segundo es hueco, que es como se refieren a los homosexuales hombres. Ellos creen que están renunciando a su poder absoluto fálico y son seres afeminados. Por eso me interesó tratar el tema, porque va más allá de un espectro LGTBI, tiene resonancias sociales, religiosas, morales y éticas.

El protagonista de Temblores se ha atrevido a anunciar a su familia su orientación sexual generando a su alrededor un auténtico cataclismo. El resultado, el más auténtico vacío. Le prohíben ver a sus hijos porque lo acusan de pedófilo, lo echan del trabajo porque piensan que es un pecador. Y al final, ya no le queda nada. Lo único, pedir perdón, arrepentirse, y volver al redil si quiere seguir siendo miembro de la sociedad y no ser un apestado.

La sociedad guatemalteca es totalmente represiva, y yo creo que incluso la película se queda corta. No solo por la discriminación, la privación de derechos, por considerar al homosexual como un monstruo capaz de todo tipo de perversiones. En mi país el gay es el responsable de destruir la familia autóctona.

ACUSACIONES EN GUATEMALA

La película de Bustamante no ha sido bien recibida en su país de origen. Lo han acusado de querer ir contra de la moral establecida y ser un enviado del mal. Según nos cuenta, ellos hablan de la trilogía del mal compuesta por homosexuales, el aborto y el anticonceptivo, porque ninguna de estas prácticas genera vida. Puede parecer una locura, pero se trata de una nación orgullosa de su retraso.

El título Temblores tiene un significado metafórico en torno a las agitaciones internas y externas que sufre el protagonista, como si chocaran las placas tectónicas y generaran un seísmo en una sociedad construida sobre mentiras aceptadas, sobre cimientos que son pura apariencia. La película intenta interpelar y mucha gente se siente incómoda. Si contase la traición de un hombre hacia su mujer por otra mujer, eso se vería como algo normal. Que lo engañe con otro hombre, es un pecado mortal y merece ir al infierno.

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