+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

ENTREVISTA

Fernández Aguado: "Saber gobernar no viene de fábrica, se aprende"

Considerado el Peter Drucker español, acabada de publicar '2000 años liderando equipos', un libro en el que análiza la Iglesia católica desde la perspectiva de la gestión empresarial "Toda organización nace como 'start- up' y después se burocratiza. Lo importante es no perder la esencia", afirma el autor, director de la Cátedra de Management Fundación La Caixa en IE Business School

 

Javier Fernandez Aguado, presidente de MindValue y director de la Cátedra de Management Fundación ’La Caixa’ en IE Business School . - EL PERIÓDICO

MONTSERRAT BALDOMÀ
20/11/2020

Javier Fernández Aguado, considerado el Peter Drucker español, acabada de publicar 2000 años liderando equipos (Editorial Kolima), un libro en el que detalla cómo muchas de las metodologías empresariales que hoy se consideran innovadoras han sido desarrolladas desde hace dos milenios en el seno de la Iglesia católica. Desde el interim management al mapa de talento pasando por el coaching. Presidente de MindValue y director de la Cátedra de Management Fundación La Caixa en IE Business School, Fernández Aguado es uno de los pensadores más importantes de España.

-¿Cómo se le ocurrió analizar el management de la Iglesia?

-Desde hace muchos años vengo eligiendo organizaciones y descubriendo enseñanzas para la gestión de hoy día. Lo había hecho con el partido bolchevique, el partido nazi, el imperio romano Tenía pendiente la Iglesia católica. El problema era encontrar el tiempo y los medios. Gracias a la Fundación La Caixa he podido dedicar casi tres años a esta investigación.

-La Iglesia empezó como una start-up y hoy es una multinacional. ¿Gracias al management?

-Toda organización nace como 'start-up y después va burocratizándose. La Iglesia no ha sido ajena a ese proceso. Lo importante en esta burocratización es no perder la esencia, el core business. En este sentido, hay muchas spin off dentro de la Iglesia que han mantenido el propósito que, al final y dicho con todo el respeto, no es otro que ofrecer servicios de salvación.

-Démosle la vuelta a su libro, ¿qué metodologías no usa y debería usar?

-Las utiliza casi todas, pero hay una que con frecuencia soslaya, lo mismo que muchas otras organizaciones, que es no preparar al que va a ser ascendido. En ocasiones hay un poquito de soberbia colectiva, pensado que como ellos saben, o deberían saber, cómo acercar a la gente a Dios, saben también cómo gobernar. Hay que aprender a gobernar, lo mismo que se aprende auditoría o contabilidad. No viene de fábrica.

-¿Jesús fue un buen CEO?

-Excepcional, el mejor de la historia. Desarrolló lo que luego se vino a denominar el liderazgo de servicio. Supo hacer todo lo que hace un líder: seleccionar, motivar, impulsar, generar compromiso y dejar una organización que cuando él fallece sigue con gente tan comprometida como si él estuviera presente.

-¿Qué Papa fue mejor gestor?

-Si nos limitamos al siglo XX hay dos papas diferenciales: Juan Pablo II, que tomó una organización muy desmotivada, y que fue capaz de expandirla y darle una nueva juventud; y Pío XII, que se encontró con una situación complejísima, con una guerra mundial, y tuvo que buscar los medios para defender sus ideas y propagar su mensaje sin provocar a ese diabólico personaje que era Adolf Hitler. En todos los siglos hay numerosos papas que son ejemplares y líderes en sentido absoluto, lo cual no quiere decir que no cometan errores.

-¿Y los peores?

-Al menos, 100 de los 266 papas que ha tenido la Iglesia hubieran hundido cualquier empresa... La medalla de oro de los peores papas es para Benedicto IX, que llegó a vender el papado. La medalla de plata es para Juan XII. Con 18 años y la testosterona disparada, montó un burdel. El error fue de los que le eligieron. Y el bronce es para un español, Alejandro VI, el papa Borgia.

-El papa Francisco no sale en el libro ¿por qué?

-Desde que estudié a la Grecia clásica asumí un principio: no juzgar nada ni a nadie hasta que hayan pasado muchos años de que haya muerto, que es cuando puede haber objetividad.

-¿Y si le pidiera consejo de gestión?

-Que aprendiera a elegir mejor a sus asesores. De los ocho iniciales que tomó para su G8, al menos cinco le han salido rana o medio rana. Un cierto estudio de procesos de selección no le vendría mal.

-¿Por qué un directivo empresarial debería leer su libro?

-El libro sirve para no caer en los errores que otros han cometido en el pasado y para poder avanzar más rápido teniendo en cuenta claves esenciales. En cada capítulo añado 10 apotegmas que considero de grandísima utilidad para la toma de decisiones. Con 72 capítulos, pues al final hay 720 aprendizajes extraídos de 2.000 años que pueden ser aplicados mañana por cada uno en su organización.

Agenda

 
 
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico de Aragón

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla