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Una película sobre el Prado, centro que ha recibido el Princesa de Asturias

Jeremy Irons «Nunca pondría en mi casa un cuadro del Greco»

 

El actor inglés Jeremy Irons, fotografiado en el Hotel Casa Fuser de Barcelona. - RICARD CUGAT

JUAN MANUEL FREIRE
02/05/2019

Casi coincidiendo con la concesión al Museo del Prado del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, el venerable y venerado actor de teatro, cine y televisión Jeremy Irons pasó por el BCN Film Fest de Barcelona para presentar Pintores y reyes del Prado, documental de Valeria Parisi en el que ejerce como cicerone de lujo en un recorrido por el museo y la historia. Oportunidad para hablar con un maestro sobre arte, procesos creativos, la aristocracia en las series o la nueva adaptación de Watchmen.

–En este documental, algunas personas hablan sobre sus puntos favoritos del Museo del Prado; cuadros a los que regresan una y otra vez para trascender el gris cotidiano. ¿Hay algún cuadro de algún museo que usted vaya a observar regularmente?

–Estoy interesado en muchos cuadros, también del Prado. Las meninas, por ejemplo. Es interesante porque es un retrato de corte al revés: vemos en el cuadro lo que ven quienes están siendo pintados. Es un concepto interesante. Pero una de las cosas que adoro del Prado es que es muy ecléctico. Está El Bosco, que hacía cosas extraordinarias para la época en la que pintó. El Greco es también interesante. Nunca pondría un cuadro suyo en una pared de mi casa, pero estoy interesado en mirar sus obras.

–¿Qué le atrajo en un primer momento de este proyecto?

–Aunque había ido al Prado, tampoco lo conocía tan bien. Nunca había estado en el taller de restauración. También me atraía porque significaba venir a España. Me encanta su gente, su tiempo, su comida, sus olores… Era una idea atractiva. Yo estaba disponible. Mi esposa podía venir conmigo. Así que pasamos tres días muy agradables. Y cuando vi la película acabada, pensé que tenía una gran energía. El distribuidor italiano llevó este filme a los cines y se pudo ver durante tres o cuatro semanas, lo que es extraordinario. Hay un gran mercado para esta clase de película. Resulta bastante sorprendente en un momento en que el mercado para la mayoría de películas se está reduciendo tanto.

–¿Ha usado el arte como método de investigación a la hora de preparar personajes? ¿Quizá para una serie como Los Borgia, por ejemplo?

–Suelo hacerlo porque es una buena forma de entender la historia. Leo sobre la época, pero también está muy bien ver el arte. Si voy a interpretar a alguien del siglo XX, miro metraje fílmico de esa persona. Pero no puedes hacer eso con personajes del siglo XVI o XVII. Explorar el arte te da una idea de cómo quería la gente que la representaran, y por tanto, qué podía haber en su mente: su deseo de poder, sus características particulares, sus deseos… Con las pinturas flamencas siempre es interesante porque puedes observar la vida cotidiana. Es solo un aspecto de la investigación, pero uno, creo, muy importante.

–¿Cuál sería el cineasta más orientado a la pintura con el que ha trabajado? Alguien para quien el arte fuera importante a la hora de comunicar lo que buscaba.

–No recuerdo ahora mismo a ninguno con el que discutiera pinturas clásicas. Indagué mucho en la pintura renacentista cuando restauré un castillo irlandés del XVI. Cuando tocó elegir los colores, miramos muchas pinturas del Renacimiento; nos fijamos mucho en los colores que usaban, que eran, por supuesto, colores naturales. Trabajé muy cerca del arte haciendo eso. Pero son los diseñadores de producción los que realmente discuten de arte con los directores, más que nosotros, los actores.

–David Cronenberg [con el que rodó Inseparables y M. Butterfly] es un conocido amante de Francis Bacon. Y usted rodó un corto para Sotheby’s en el que recitaba/interpretaba declaraciones del artista.

–Sí, bueno, pero aquello solo fue un trabajo. David es un gran amante de Bacon. A mí… Tampoco me acaba de gustar. No entra en mis gustos.

–Todavía mantiene una voz espléndida. Su sonido en la narración no es tan distinto, en realidad, del de Retorno a Brideshead, de la que ya han pasado casi cuarenta años. ¿Cómo lo hace? ¡Yo noto que mi voz empeora cada día!

–¿Fuma?

–No, no fumo.

–Pues debería fumar.

–¿Ese es el secreto de esa gran voz cavernosa?

–Así es, así es (risas). No lo sé, en realidad… Es algo que tengo. Tengo mucha suerte. Es algo que Dios me dio.

–Volviendo un poco al tema de Retorno a Brideshead… ¿Por qué cree que todavía hoy tienen tanto éxito las series que hablan de la aristocracia?

–Al público le encanta la monarquía. Incluso aunque no la admire. Gente con esa clase de poder, de influencia sobre el mundo, fascina al público. A mí me sorprende bastante el éxito de The crown o Downton Abbey. Esta última, en particular, me parecía terrible. Bueno, nunca la vi bien, tampoco puedo decirlo. Por otro lado, nunca he visto Juego de tronos y es una cosa masiva.

–A su paso por el BCN Film Fest para presentar La tragedia de Peterloo, el director Mike Leigh dijo en una entrevista que Downton Abbey y The crown eran artificiales, románticas y nostálgicas. Que no son nada reales. ¿Está usted de acuerdo?

–Desde luego, no creo que The crown sea muy auténtica. Pero, por otro lado, ¿es auténtica La tragedia de Peterloo? No lo sé. Creo que uno de los problemas de una película de dos horas es que tienes que contar una historia en cierto tiempo, y ¿acaso puedes ser muy realista cuando tienes que hacer un drama? La vida real es más aburrida, menos interesante que lo que solemos ver en pantalla, que debe enfatizarse para que sea dramático. La que sí me parece auténtica es Roma. Es mágica. Parece que no pase casi nada, y sin embargo, hay una tensión extraordinaria y el filme te atrapa. No sé cómo lo hizo Cuarón. La he visto un montón de veces tratando de estudiar cómo hace lo que hace.

–Ha mencionado hace un rato cómo se está reduciendo el mercado para la mayoría de películas. ¿Qué opina de la dominación global de la cultura superheroica? ¿Y cree que la serie Watchmen, en la que parrticipa, ofrecerá una lectura interesante de esa clase de historias?

–Espero que lo haga. Pero mi participación en Watchmen ha sido bastante aislada. Filmé con ellos en noviembre, si no me equivoco, y ya no volveré a filmar hasta mayo. No tengo ni idea de qué han estado haciendo. No me han enviado los guiones; los tienen bajo llave. Para mí, Watchmen será una sorpresa. No sé lo que esperar. El guionista [Damon Lindelof] es muy interesante. Y espero que sea muy diferente de la mayoría de estas historias de superhéroes. Pero tendré que esperar y ver, igual que usted.

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