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La actualidad escénica en Aragón

El recambio generacional asoma en Arbolé

La compañía, con Alicia Juárez en la dirección, estrena ‘Un día en el teatro’

 

Iñaqui y Julia Juárez, en un momento de la representación. - SILVIA CATALÁN

Alicia Juárez, con su hija, Esteban Villarrocha, Iñaqui Juárez y Julia Juárez, ayer en Arbolé. - SILVIA CATALÁN

Daniel Monserrat Daniel Monserrat
16/04/2019

Pequeñas píldoras «de lo que significa el teatro para nosotros y destinadas a ser un viaje de iniciación al género para los más pequeños». Habla Iñaqui Juárez pero en realidad el discurso de Alicia Juárez es el mismo porque, en esta ocasión, el veterano titiritero da un paso atrás en la dirección en favor de su hija y se convierte en actor acompañado de otra de sus descendientes, Julia. Los tres conforman el esqueleto de Un día en el teatro, espectáculo que Arbolé estrena el sábado y que se representará hasta el martes, 23 de abril, en un total de siete funciones. A los tres, les acompañó el gerente de Arbolé, Esteban Villarrocha, en la presentación de esta producción que es «el principio del recambio generacional que tanto pedimos desde hace un tiempo», anunció el propio Villarrocha.

«Nos hemos atrevido a salir de nuestra zona de confort que son los títeres y hemos probado a estar en una pista de circo, a hacer reír con nuestra cara y nuestro cuerpo, a bailar, a cantar, a tocar en directo y a disfrutar de todas estas cosas que tienen las artes escénicas y que a veces dejamos olvidadas porque nos protegemos detrás de los muñecos», explicó la directora del montaje, Alicia Juárez.

NARIZ DE PAYASO

Un día en el teatro comienza utilizando la luz, que toma forma para llegar a convertirse en un personaje. Este personaje adquiere corporeidad, es el actor, ahora identificado por la nariz roja de los payasos, que tan pronto los niños comienzan a reconocer, Esta nariz desde el principio hasta el final es fuente de conflicto y de juego. Los actores se mueven, juegan con la luz, tropiezan, caen, vuelven a levantarse en un juego rítmico que termina convirtiéndose en una coreografía.

«Esta obra ha sido un cambio de todas, todas, desde la estética, desde el trabajo e incluso de la forma de trabajar», indicó Iñaqui Juárez que fue más allá: «Todavía no nos retiramos, ¿eh? Ahí seguimos aunque ahora sea un actor más. Creo que nos ha quedado una historia muy divertida, un cocido donde hemos metido todos los ingredientes del teatro para que los niños que vienen por primera vez al teatro puedan adivinar qué cosas se van a encontrar otros días, otros lugares, otras cosas y otras obras cuando vayan al teatro. Por si os lo preguntáis, yo no bailo ni canto así que no tengáis miedo. Yo hago el tonto como siempre, que no es poco».

Para este espectáculo se cuenta con la complicidad de los niños, que no es otra cosa que la línea habitual de Arbolé: «Forma parte de la dinámica de Arbolé que es pedir la colaboración e intentar incluir así a los niños en el espectáculo y aquí nos ha salido, no sé si voluntariamente, pero los niños se involucran mucho y siguen el espectáculo. Yo por ejemplo pierdo mi nariz y ahí están los niños intentando decirme dónde está, la comunicación con el público se agradece mucho y se disfruta un montón», afirmó la otra intérprete del espectáculo, Julia Juárez.

Un día en el teatro tiene un objetivo muy claro: «Lo fundamental es divertirse y reírse pero también hay unos valores añadidos, que van desde la amistad, la comunicación, la colaboración y también la intriga», explicó Iñaqui Juárez al que apuntó su hija Julia: «Y de conocer el juego teatral, en realidad el objetivo final era dar esas pequeñas pinceladas de lo que es conocer los lenguajes teatrales, esto es una pequeña introducción, y hay en él un valor también pedagógico de alguna manera». «La clave es mezclar los lenguajes, la danza, el juego de luces... Como decía, para nosotros ha supuesto un cambio e inaugura una nueva etapa no solo generacional sino de forma de hacer las cosas», concluyó Iñaqui Juárez. «En definitiva, un reto», le señaló a su lado la titiritera Julia Juárez.

Un día en el teatro, enmarcado en los actos del cuadragésimo aniversario de Teatro Arbolé, se estrenará el sábado, a las 18 horas, mientras que el resto de días (del domingo al martes) habrá una doble sesión, a las 12 y a las 18 horas. Las entradas para cada una de las funciones cuestan 7,5 euros.

 
 
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